El Real Madrid 2026-2027 tendrá el sello de José Mourinho. No sólo en la idea y en ese carácter que el luso ha dicho ya que le quiere dar a su equipo, también en la configuración de la plantilla. Inicia esta segunda etapa como un hombre de la casa, que tendrá plena confianza por parte de la directiva y libertad absoluta para construir su equipo. Por el momento, todas las decisiones que se han tomado este verano han contado con su beneplácito y así seguirá siendo.
Las cinco operaciones que se han producido ya en Valdebebas, incluyendo la de Yan Diomande, han contado con su aval. El técnico se ha involucrado en los fichajes que se han producido este verano en el Real Madrid, siendo importante para lograr que algunos cambiasen de opinión, puesto que ya tenían su futuro prácticamente decidido.
La confianza que ha depositado la directiva en Mourinho ha sido total. Desde la presidencia, se entiende que el portugués es la mejor vía para devolver la grandeza al club, como ya sucediera en su primera etapa. Entonces le devolvió ese gen competitivo en Europa y, ahora, tras dos años sin títulos importantes, se pretende que haga lo mismo: convertir a un grupo de estrellas en un equipo ganador.
Para ello, Mourinho se ha involucrado en la confección de la plantilla. Desde las salidas hasta las llegadas. Todo ha contado con su beneplácito. La última operación, la llegada de Diomande. El domingo, el club cerraba una operación relámpago por el futbolista marfileño, al irrumpir en una negociación que estaba prácticamente cerrada por el PSG. Juni Calafat y Mourinho fueron claves en darle la vuelta a la situación.
El técnico dio el visto bueno por un futbolista al que el Real Madrid siguió durante el Mundial con especial interés, pero no fue al único por el que el luso se ha interesado. Nada más llegar, dio la vuelta al fichaje de Bernardo Silva, que lo tenía pactado todo con el Atlético. Su intervención fue determinante para que su compatriota firmara por el Real Madrid.
Así ha sucedido también con los fichajes en defensa. El Real Madrid ha firmado a tres futbolistas para apuntalar la zaga, con Marc Cucurella, Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté. La primera de ellas se realizó nada más comenzar el Mundial, mientras que las otras dos se cerraron en la campaña electoral. Todas han tenido el visto bueno de Mourinho.
De esta manera, el Real Madrid será un equipo de autor. Mourinho ha contado con poder de decisión en todas las operaciones que el Real Madrid ha realizado a lo largo del verano y así seguirá siendo. También tendrá un importante papel en la operación salida, a la que ya se unieron dos futbolistas como Ceballos y Fran García, puesto que decidirá con quién cuenta y con quién no.