Jose Mourinho ya está al frente del Real Madrid y el técnico ha empezado a trazar las líneas maestras de lo que será su proyecto al frente del equipo blanco. El portugués tiene entre ceja y ceja la misión de volver a hacer ganar al club tras dos años en blanco. «Existe una teoría absurda de que se puede ser grande sin ganar. En el deporte, el objetivo es ganar», indicó.
El entrenador viene mucho más maduro y experimentado a esta segunda etapa en el Real Madrid como demuestran palabras. «No es momento de hablar, es momento de escuchar. Estoy aquí para ayudar, no para criticar. Nunca quise ser más importante que mis jugadores. El carisma no se compra en el supermercado. Amo al Real Madrid y por eso regreso», dijo sobre los últimos tiempos del equipo blanco y acerca de cómo entrará en el vestuario del equipo.
De hecho, Mourinho quiso enviar un mensaje a Kylian Mbappé, estrella blanca en las dos últimas temporadas. «Mbappé es un jugador fenomenal y voy a intentar ayudarle a ser aún mejor. La historia del Real Madrid no se puede comparar con nadie. La camiseta blanca tiene algo mágico. Cuando hablamos del Real Madrid, hablamos de historia y patrimonio del fútbol», aseveró.
En una entrevista concedida a Vanity Fair Portugal, el técnico también recordó su primera época como entrenador del Real Madrid y mandó algunas puyas marca de la casa. «¿Cómo de defensivo era aquel Real Madrid que hizo 121 goles y 100 puntos?», comentó. «El mundo se paraba para aquellos Clásicos de mi época. No era solo Madrid y Barcelona, ni solo España. Era el mundo», aseveró.
Finalmente, Mourinho no viene con intención de emprender una guerra contra el Barcelona como sí se vio en su primera etapa desquiciando a Pep Guardiola en sala de prensa. «No tengo ningún mal sentimiento hacia el Barcelona. Disfruto jugando contra los mejores, porque los mejores te obligan a ser mejor. Estoy encantado con que la rivalidad vuelva a mí», zanjó.