José Mourinho compareció ante los medios de comunicación en la sala de prensa de Valdebebas para analizar el derbi que enfrenta este domingo a Atlético de Madrid y Real Madrid en el Metropolitano. Los blancos están obligados a ganar para no alejarse del Barcelona en la clasificación y tienen el recuerdo de la goleada sufrida por su eterno rival capitalino el curso pasado.
«Un derbi siempre tiene algo más. Los derbis son historia, cultura, pasión de los aficionados, jugadores y entrenadores… Algunos entienden rápidamente lo que significan. Pero, después, es un partido de tres puntos», comenzó el entrenador madridista.
Mourinho habló de la intensidad que debe mostrar su equipo: «No sé si conseguiré que el equipo salga al 100%, pero esa es mi intención y la de mis jugadores. No sé si lo conseguiré. Llevamos muchos partidos seguidos, pero hemos logrado corregir algunas cosas. Es un proceso. Si hay clubes que entrenan durante tres, cuatro o cinco días seguidos y se habla siempre de evolución, imagina nosotros, que en estos pocos meses ya hemos jugado siete u ocho partidos oficiales. Hay que mejorar, pero también conseguir resultados. Estamos trabajando. Tenemos mucha confianza, aunque también sabemos que debemos trabajar».
El portugués también se refirió a sus palabras sobre los penaltis: «Ahora es tarde, porque después de aquella jornada hemos tenido otra. Y en esta última había más preguntas que me podíais hacer. Por ejemplo, una muy clara y obvia: qué pienso de que el Elche acabase con once jugadores. Pero, si entramos por ahí, llegaremos hasta mañana. Aunque resulta un poco extraño que desde hace una semana ya conociésemos al árbitro, prefiero decir que, si lo han nombrado, es porque tiene la calidad y la experiencia suficientes para un partido de esta dimensión emocional. No me gusta hablar de los árbitros antes de los partidos. Después, ya veremos. Pero antes tiene toda mi confianza».
Además, dejó claro que le daba igual comparecer antes o después de Simeone: «No sabía a qué hora hablaba. No tenía ni idea. No hay ningún motivo especial para hablar hoy a esta hora».
También habló de cómo puede afectar el derbi a Vinicius: «Es igual para todos. Tal vez los que llevan más tiempo en el Real Madrid y han vivido ese histórico negativo sientan algo más, pero no lo creo. Estamos juntos y somos conscientes de la dificultad del partido y de lo que decía antes: esto forma parte de la cultura de la ciudad. Pero el partido es igual de importante para todos».
Mourinho, que no quiso entrar en la polémica de las camisetas, dejó claro que el Real Madrid «no se puede comparar con nadie». «Histórica y culturalmente, el Real Madrid no puede compararse con nadie. Por eso no me voy a comparar con ningún otro equipo. Hablo de nosotros y lo hago sin problema, también de nuestros problemas y de lo que debemos mejorar. Cada vez resulta más difícil escuchar algo positivo del Real Madrid, pero seguimos trabajando con humildad. No tenemos ningún problema para reconocer nuestros defectos, pero también conocemos las cosas muy buenas que tiene el equipo», explicó.
El técnico destacó especialmente la capacidad de reacción de sus jugadores: «En los tres partidos en los que hemos llegado a los minutos finales necesitando marcar para ganar o empatar, hemos terminado con una fuerza física y psicológica, una entrega y una determinación enormes. Se puede decir claramente que no es normal ir ganando 0-2 al Elche y que te empaten en el minuto 80. Pero tampoco es normal que te empaten en el 80 y, pocos minutos después, el equipo cambie, tenga una ocasión, otra, otra más… y marque para ganar».
«Tampoco es normal estar perdiendo contra el Betis y tener el corazón necesario para marcar ese gol increíble de Espí, fallar después el penalti y mantener todavía fuerzas para más. Este equipo tiene, además de calidad, una fuerza con un significado muy grande: la fuerza del grupo. Y esto me da confianza. Esto es una maratón, no una autopista», añadió.
Mourinho analizó el nivel de la plantilla del Atlético: «No quiero comparar plantillas. No me pidas que compare a Oblak y Courtois. Lo que digo es que tiene una plantilla fuerte, con muchas soluciones, y un gran entrenador. Alguien que elige futbolistas que le gustan, que representan su carácter y su ADN. Son muchos años de trabajo. Es un equipo al que miro y considero que estará ahí, luchando por el campeonato hasta el final».
El luso también habló del bloque bajo y de sus preferencias futbolísticas: «Una cosa es tu idea y lo que más te gusta, y otra lo que puedes hacer con los jugadores que tienes. Pienso que una de mis cualidades como entrenador es que siempre he intentado adaptarme al potencial de mis futbolistas. Mi Inter podía estar 90 minutos en bloque bajo y sentirse siempre en su zona de confort. O tres días. No nos marcaban un gol ni muertos. Son perfiles diferentes».
«Me gusta saber defender en bloque bajo porque es difícil no atravesar esos momentos. Cuando llegan, ya sean dos o veinte minutos, debes saber estar. Es una de las cosas en las que estamos trabajando para mejorar. Debemos saber que pasaremos por situaciones así», agregó.
Mourinho aseguró que mantiene intacta su motivación: «Me motiva cada día. Entiendo que lo dices con respeto, pero cuando hablas de ‘este momento de mi carrera’, te digo que desde el primer día hasta ahora siempre ha sido igual. Los años no cambian mi manera de ser. Me motiva tanto la siguiente jornada contra el Villarreal como un Clásico o un derbi. A nivel de motivación me da exactamente igual».
«Como decía antes, los Clásicos y los derbis son cultura y forman parte de la historia. Por eso tienen algo más. Pero, cuando hablamos de motivación, la motivación está presente cada día», aseguró.
También repasó cómo se viven los derbis en otros países: «Es difícil explicarlo porque, cuando vistes la camiseta de un club, empiezas a sentir como un aficionado. No hay un derbi en el que salgas a la calle durante la semana previa y nadie te diga: ‘Vamos a matar a la Juve’, o a quien sea. Salvo que te aísles y no tengas contacto con el mundo exterior».
«El que más me sorprendió por inesperado fue el Milan-Inter. Pensaba que había mucho odio; bueno, mucho no, pero sí un poco. Y me sorprendió comprobar que son amigos y tienen una buena relación. El odio está un poco más al norte. Yo veía a una señora y a un señor caminando juntos por la calle con camisetas diferentes. O a un padre y un hijo. En Portugal eso es imposible… ¡Y en Turquía ni te cuento!», explicó.
Mourinho elogió a Simeone después de que el argentino hiciese lo mismo con él: «Se dicen tantas tonterías durante una carrera que, si miramos atrás, no hay ninguno de nosotros que no las haya dicho. A veces son cosas influenciadas por el momento y otras se dicen estratégicamente. Me llamaron para participar en el documental de Simeone y no lo dudé ni un minuto. Somos rivales, pero compañeros de guerra».
Por otro lado, habló del calendario y del nuevo formato de las selecciones: «¿A nadie le gusta? ¿Pero qué podemos hacer? Se quedan cuatro jugadores aquí durante 20 días. Cuatro. Después llegarán los demás, algunos tres días antes del partido contra el Villarreal y otros dos. Los brasileños vienen de India, igual que Valverde. Los europeos tienen cuatro partidos duros. Y son muchos».
«En mi caso es complicado porque después tenemos al Villarreal y a la Roma de manera consecutiva. Pero esto también significa que contamos con buenos jugadores», señaló.
Mourinho habló de Tchouaméni y de la decisión de Zidane de no convocarlo con Francia: «No he tenido ninguna influencia en esa decisión. Zidane y yo no hemos hablado. Me ha pillado por sorpresa. Pero ellos han conversado y han llegado a la conclusión de que lo mejor para el jugador es disponer de tiempo para completar la pretemporada que no ha podido hacer».
«El seleccionador le ha comunicado que cuenta con él para el futuro y han acordado esta decisión, que para nosotros es un privilegio. Después del derbi tendrá sus días de descanso y podrá regresar más fuerte», añadió.
Al hacer balance de sus primeros 100 días como entrenador, Mourinho aseguró que ha dado «el máximo»: «Mi nota es que he dado el máximo. Pienso que, en mi caso, no se trata únicamente de entrenar y jugar, sino también de tener influencia en la construcción del fútbol de un club. No consiste sólo en entrenar o hacer cambios».
«No me pongo una nota. No pienso que haya sido perfecto ni negativo, pero sí puedo decir que he dado el máximo. El máximo. Y así voy a continuar», comentó.
Por último, Mourinho habló de la importancia del derbi: «No soy pesimista. No pienso ni para bien ni para mal. Tú me haces la pregunta buscando una respuesta positiva o negativa, pero yo sólo la respondería para bien. Y no digo nada».