Javier Tebas ha traspasado todos los límites y ha comparado al Real Madrid con «la Alemania nazi». Son palabras textuales que ha escrito el presidente de la Liga en sus redes sociales. En su afán por criticar al club blanco, con una obsesión tremenda, Tebas ha vuelto a atacar al Real Madrid aprovechando informaciones periodísticas.
Y lo ha hecho con mensajes muy peligrosos en los que explica que «la dirección» del Real Madrid «recuerda a mecanismos de propaganda que explotó Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi». Javier Tebas, para criticar una información periodística, ha hablado de que el Real Madrid «dirige una orquesta de portacoces» y que «Real Madrid TV lleva la voz cantante».
«Su partitura es siempre la misma: seleccionar las jugadas que interesan, repetir el agravio, alimentar la sospecha y señalar a los enemigos», ha añadido Tebas en su cuenta de X (antiguo Twitter), para después soltar esa comparación con la «Alemania nazi»: «Ese método recuerda a mecanismos de propaganda que explotó Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania nazi: repetición sistemática, construcción de un enemigo y subordinación de los hechos al relato. La comparación es con esas técnicas de propaganda, no con una ideología ni, por supuesto, con la afición madridista».
Tebas ha continuado con su durísima crítica al Real Madrid, volviendo a utilizar sus redes sociales para atizar a un club que pertenece a su Liga, con mensajes como que «el guion exige que el Real Madrid aparezca siempre como víctima».
Además, Tebas también se ha referido, en este mismo y largo texto, a los horarios que pone la Liga: «Esa misma técnica se traslada ahora a los horarios: se cuenta lo que alimenta el agravio y se oculta el contexto que permitiría comprobarlo».
A su vez, el presidente de la Liga ha explicado qué es lo que sí tienen que publicar los medios de comunicación: «Ese es el balance que hay que publicar: qué pidió el Real Madrid, qué se le concedió y qué no pudo atenderse, con sus motivos. Los horarios afectan también al rival, a otros clubes, a los aficionados y a los compromisos audiovisuales de la competición. Una petición no se convierte en un derecho porque proceda del Real Madrid, ni una negativa demuestra una persecución. La Liga defiende a su competición».