No es la primera vez que Javier Iglesias Villanueva patina contra el Real Madrid. El árbitro específico de VAR no mandó repetir el penalti de Mbappé pese a que Bartra invade claramente el área. Se aferró a que el único pie apoyado estaba más allá de 9,15 metros de distancia obligatoria al lanzamiento, algo que tampoco pasa, puesto que en las imágenes se ve cómo pisa la medialuna del área. Este colegiado ha cometido muchas acciones en contra de los blancos, la más famosa, aquella entrada de Carlos Romero por detrás a Mbappé, por la que le metieron en la nevera.
Aquella acción fue clamorosa y su omisión da que pensar, puesto que es imposible que, tras ver la repetición, pueda considerar que no es una expulsión directa. El entonces presidente del Comité de Árbitros, Medina Cantalejo, le dejó unas semanas sin pitar. Tras ello, ha tenido múltiples errores en contra del conjunto blanco.

Otro muy sonado es en el Clásico del pasado curso, en el Santiago Bernabéu, donde el Real Madrid ganó, Iglesias Villanueva perpetró otro de las grandes escándalos. Lamine Yamal zancadillea a Vinicius en el área, Soto Grado pita penalti y, sorprendentemente, le llama desde el VAR para que lo anule e indique que es Vinicius quien hace falta al futbolista culé. Además, anuló un golazo de Mbappé desde fuera del área por fuera de juego milimétrico, cuando el balón llegaba procedente de Pedri, que fue el último en tocar el esférico.

Pese a sus errores, volvió a pitar el siguiente Clásico liguero. Y también pasó por alto un nuevo penalti a favor del Real Madrid. Bellingham recibió un codazo en la cara por parte de Eric García. Sigan. No se pitó en el campo y él, que estaba en el VAR, tampoco lo consideró.

Junto con Muñiz Ruiz, el colegiado de aquel Espanyol-Real Madrid, volvieron a dejar sin sanción otra entrada criminal. Fue Marcao el que se lanzó con la plancha de los dos pies a por Rodrygo. No le expulsaron.

Además, su hermano Ignacio fue expulsado del arbitraje tras un Valencia-Real Madrid. Después de sumar varios escándalos al frente del VAR, omitió deliberadamente imágenes de una agresión a Vinicius, mostrando sólo la parte final de la secuencia, en la que el brasileño agredía a Hugo Duro para zafarse de él. La RFEF, ante la gravedad de los hechos, procedió a su suspensión y, al término de la temporada, lo fulminaron.