Brahim Díaz ha pedido perdón. El jugador del Real Madrid está destrozado tras fallar el penalti que habría dado la Copa África a Marruecos. «Me duele el alma», comienza diciendo el atacante en un comunicado publicado en sus redes sociales. Las imágenes hablan por sí solas. Cuando recibió el premio al máximo goleador del campeonato, Brahim lo recogió con la cara desencajada y entre lágrimas.
El futbolista tuvo en sus botas la victoria ante Senegal en la final de la Copa África. Corría el minuto 98 cuando el árbitro señaló penalti tras avisarle desde el VAR para que revisara la acción repetida en el monitor. Los jugadores senegaleses protestaron airadamente al colegiado porque el penalti era bastante riguroso, y poco después se marcharon a vestuarios. Al volver, Brahim lanzó el penalti a lo panenka y Mendy lo detuvo. El partido se fue a la prórroga y allí Pape Gueye anotó el gol que daría el triunfo a Senegal.
«Me duele el alma. Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado, a cada mensaje, a cada muestra de apoyo que me hizo sentir que no estaba solo. Luché con todo lo que tenía, con el corazón por encima de todo», afirma Brahim, roto tras perder el título en la final de la Copa África disputada en Marruecos.
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El extremo pide perdón y asume «toda la responsabilidad» de su fallo desde los once metros: «Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad y me disculpo de todo corazón». «Me costará recuperarme, porque esta herida no cicatriza fácilmente, pero lo intentaré. No por mí, sino por todos los que creyeron en mí y por todos los que sufrieron conmigo», añade.
Brahim se siente en deuda con la afición marroquí y promete recuperarse y volver a intentarlo con más fuerza que nunca para devolverles «todo este amor» que le han mostrado durante la Copa África. «Seguiré adelante hasta que algún día pueda devolveros todo este amor y ser el orgullo para mi pueblo marroquí. Siempre Marruecos», concluye.