El viernes 27 de marzo ha confirmado que, cuando uno piensa que algo puede pasar, pasa. Cuando el Real Madrid certificó su presencia en los octavos de final de la máxima competición tras eliminar al Benfica en el playoff de la Champions, el siguiente rival iba a ser el Manchester City. Las opciones entre los ingleses y el Sporting de Portugal estaban al 50 por ciento, pero Ivan Rakitic, que tuvo dificultades para abrir la bola, deparó que el rival de los madridistas iba a ser el conjunto inglés. Otra vez.
La noticia cayó con resignación en Valdebebas mientras los hombres de Álvaro Arbeloa se entrenaban en los campos 1 y 2 de la ciudad deportiva. «Es muy aburrido», era la expresión que más se repetía entre la plantilla madridista. Y es que la realidad es que este enfrentamiento ha pasado de ser atractivo a algo cargante, ya que se ven año tras año en la máxima competición continental.
En el vestuario del Real Madrid también hicieron una reflexión, cuanto menos, curiosa. Courtois y Rüdiger, ambos han jugado en la Premier League vistiendo la camiseta del Chelsea. Una vez finalice esta eliminatoria, si la juegan al completo, se habrán enfrentado más veces al Manchester City como jugadores del conjunto blanco que del londinense. «Es un error de la UEFA», aseguran antes de afrontar una eliminatoria que volverá a exigir el máximo a ambos equipos.
Máxima igualdad
La eliminatoria contra el Manchester City significará la quinta temporada consecutiva en la que se encuentran en unas eliminatorias de Champions. Esta temporada, además, ya se han enfrentado en la fase de liga, en un duelo que terminó con el conjunto de Guardiola ganando 1-2 en el Santiago Bernabéu. Esa victoria de los de Guardiola igualó el balance de enfrentamientos entre los blancos y los de Pep: 15 duelos, cinco victorias del Madrid, cinco en Mánchester y cinco empates, con un gol más para los del Etihad (26-25).
Aun así, el Real Madrid conserva buenos recuerdos de sus enfrentamientos frente al conjunto de Guardiola, al que ha conseguido eliminar en sus dos eliminatorias más recientes: la pasada campaña, con una exhibición de Mbappé, y la anterior, con aquella inolvidable tanda de penaltis en Mánchester que encumbró a Lunin como héroe, acostumbrado a vivir a la sombra de Courtois.
En el resto de cruces ha pasado de todo. El conjunto inglés pasó por encima del Real Madrid en la 22-23, resarciéndose en parte de otra eliminatoria histórica, la de la 21-22, marcada por aquella remontada milagrosa de un equipo blanco al filo del abismo gracias a un doblete de Rodrygo. Fue en semifinales, igual que en su primer enfrentamiento, en la 15-16, con Pellegrini al mando del equipo inglés, y también entonces sirvió como antesala de un título blanco. Eso sí, los de Guardiola se adjudicaron los octavos de la 19-20.