El Real Madrid vuelve a Da Luz, donde tan feliz fue aquel 24 de mayo de 2014 y tan desdichado el pasado 28 de enero, cuando perdió 4-2 contra el Benfica en ese mismo escenario. Un partido dantesco de los madridistas, que se agarraron a Kylian Mbappé y a las paradas de Thibaut Courtois, acabó de la manera más grotesca y delirante que se recuerda: un gol en el último segundo del descuento de Anatoliy Trubin, portero de los lusos, que metía a los de José Mourinho en el playoff de la Champions y dejaba a los madridistas fuera del top 8.
Dos días después, la fortuna quiso que Real Madrid y Benfica se volvieran a ver las caras en una eliminatoria en la que ambos equipos se juegan estar en los octavos de final. Para los blancos, una obligación; para los lisboetas, un regalo. La situación para cada uno es totalmente dispar. Eso sí, lo que espera el madridismo, para no llevarse sustos innecesarios, es que los de Álvaro Arbeloa hayan aprendido la lección.
El Real Madrid salió muy mal parado de aquel encuentro, pero también Arbeloa aprendió muchas cosas. Tras este duelo, en el que los blancos no estuvieron a la altura, el salmantino ha sido capaz de cambiarlo absolutamente todo, empezando por el esquema. El propio Mourinho reconocía en la previa que poco, por no decir nada, tiene que ver el equipo que cayó con estrépito en Da Luz hace tres semanas con el que está jugando ahora.
«Lo único que puedo decir es que me espera un partido diferente. Analicé el partido del Madrid contra el Benfica, pero poco tiempo después he analizado el resto de los encuentros y es totalmente diferente. Tienen una mentalidad táctica diferente. Lo único que puedo decir es que no quiero que mi equipo juegue lo que quiere que juguemos nosotros, sino que juguemos como quiero yo», aseguraba Mourinho en la previa.
Mbappé y un equipo hecho
En cuanto al equipo que saldrá en Da Luz, hay pocas dudas. Arbeloa solo hará dos cambios respecto al once que ganó a la Real Sociedad. Uno será el de Asencio, sancionado para este encuentro, por Antonio Rüdiger, mientras que la otra variación será la entrada de Mbappé por un Gonzalo García que fue titular contra los donostiarras.
Arbeloa ha encontrado su equipo y, sobre todo, su idea de juego. El salmantino apostará por seguir reforzando el centro del campo con músculo en la figura de Aurélien Tchouaméni, Federico Valverde y Eduardo Camavinga, mientras que Arda Güler tendrá licencia para crear.
Sin nada que perder
El Benfica se aferra a la Champions tras la gesta del pasado 28 de enero ante el Real Madrid, cuando consiguió la clasificación para el playoff en el descuento gracias a un gol de su portero Trubin. Ahora llega con la ilusión y la moral renovadas, con dos victorias consecutivas en Liga y una Champions que devuelve a los encarnados, y a Mourinho, al foco mediático europeo tras pasar por encima del Real Madrid gracias a la presión constante y en bloque de sus jugadores.
Para este choque, como ya ocurrió el 28 de enero, Mourinho no podrá contar con el timón del Benfica, el internacional colombiano Richard Ríos, que aún se recupera de una lesión en el hombro que sufrió hace un mes. Tampoco estará el centrocampista noruego Fredrik Aursnes, que ofreció su mejor versión ante el club blanco y ahora se recupera de una lesión.
En principio, le sustituirá el argentino Enzo Barrenechea, ex jugador del Valencia, que fue uno de los titulares de José Mourinho al comienzo de la campaña, condición que perdió a medida que avanzó la temporada. Los que sí estarán son los dos futbolistas que más brillaron en el pasado encuentro contra el Real Madrid: el delantero danés Andreas Schjelderup, autor de un doblete ante los merengues, y el extremo argentino Gianluca Prestianni, que mostró su gran capacidad de desborde por la banda.
Benfica – Real Madrid: posibles onces
- Benfica: Trubin; Dedic, Araújo, Otamendi, Dahl; Barreiro, Barrenechea; Schjelderup, Sudakov, Prestianni; y Pavlidis.
- Real Madrid: Courtois; Trent, Rüdiger, Huijsen, Carreras; Tchouaméni, Camavinga, Fede Valverde, Güler; Vinicius y Mbappé.