Al Real Madrid le espera una ratonera en su viaje a Botevgrad (Bulgaria), que puede ser de tres días o de cinco, según se desarrolle el posible desenlace de los play off de la Euroliga contra el Hapoel Tel Aviv. Los blancos jugarán este martes a las 18:00 horas el tercer partido de la serie en un pabellón desconocido para el público general del baloncesto, pero que ellos sí han visitado. Lo hizo en la primera vuelta de la fase regular y firmó la primera de cuatro victorias que ha acabado encadenando en una saga que roza su fin.
El Arena de Botevgrad pertenece a la 48ª ciudad más habitada de Bulgaria (unos 20.000 habitantes) y se encuentra a una hora en coche de Sofía, capital del país. El problema del recinto es que no cumple el aforo mínimo que exige la Euroliga a los equipos que no tienen licencia A, salvo excepciones como la que ha hecho con el Hapoel.
Esta cancha sólo puede agrupar a 3.200 espectadores, menos de los 5.000 a los que obliga la Euroliga. El campeonato ha indultado al Hapoel su ‘desliz’ de no reservar con antelación su pabellón habitual en Sofía (con capacidad para 12.000) y, entendiendo el contexto de la guerra y la imposibilidad de jugar como local en Israel, ha permitido que este partido decisivo se celebre en Botevgrad.
El club israelí y en concreto su polémico dueño, Ofer Yannay, se ha encargado de que no sólo sean 3.200 aficionados los que alienten al Hapoel en una de las citas más importantes de la historia, fletando aviones desde Tel Aviv para los más fieles de su equipo. Serán algunos más, rondando e incluso superando los 3.425 que acudieron el pasado noviembre en la visita de los de Sergio Scariolo.
Botevgrad espera al rey de Europa
Así, el Arena de Botevgrad se convertirá en una caldera que irá del lado de los de Dimitrios Itouidis en busca de una machada que sólo ha logrado precisamente su rival, cuando el Real Madrid remontó un 0-2 al Partizán de Belgrado hace tres años. Por este escenario con aspecto de pabellón municipal y totalmente ajeno a los más reconocidos de la historia del baloncesto pasa la Final Four de Atenas para el rey de Europa.