El club quiere creer

Toda la verdad del ‘caso Mbappé’: fue un «pardillo», pero «es un jugador descomunal»

En el Real Madrid reconocen que Mbappé no ha estado del todo "fino" a la hora de gestionar su situación en los últimos días

No obstante, tienen claro que es "un jugador descomunal" y esperan que todo vuelva a su cauce

Arbeloa: «¿Mbappé? Cada jugador en su tiempo libre hace lo que considera oportuno»

Mbappé
Mbappé.

El nombre de Mbappé está en el foco de la actualidad a pesar de que el francés está lesionado. El galo ha sido visto de viaje junto a su pareja. De hecho, estaba regresando a la capital de España mientras sus compañeros estaban en Barcelona para enfrentarse al Espanyol. «En su tiempo libre puede hacer lo que considere oportuno», aseguró Arbeloa tras el encuentro ganado en Cornellá, pero la realidad es que el runrún está presente en el día a día.  Ruido, interpretaciones y un contexto que, ahora mismo, tiene más de imagen que de realidad.

Porque si se va a lo importante, a lo médico, no hay debate. Ni ha empeorado por sus decisiones recientes ni hubiera mejorado haciendo otra cosa. Eso es lo que trasladan los doctores de la entidad madridista. Cero influencia en ese sentido. El problema no va por ahí. Va por cómo se percibe todo desde fuera. Y ahí sí, Mbappé ha estado poco fino.

Es una cuestión de gestión. De entender dónde estás y lo que representa cada gesto. La famosa frase de «la mujer del César no sólo debe serlo, sino parecerlo» encaja perfectamente en este caso. No se trata de lo que ha pasado, sino de cómo se ha interpretado. Y eso, en un entorno como el del Real Madrid, pesa mucho.

Aun así, dentro del club no hay alarma. Ni mucho menos. Se entiende que estas situaciones forman parte del día a día y que, igual que se complican, se desactivan rápido. De hecho, la sensación es clara: en cuestión de días el tema perderá fuerza. Es el ciclo habitual. «Ha sido un pardillo, pero es un jugador descomunal», explican.

Con vistas al Clásico

En lo deportivo, el foco está en el Clásico. Y ahí la cosa cambia. Tal y como dejó caer Álvaro Arbeloa, su presencia está complicada. No imposible, pero sí difícil. Mbappé lo va a intentar, eso seguro. Va a apurar opciones, pero ahora mismo no está garantizado que llegue. Este miércoles realizará una prueba definitiva en Valdebebas para saber cómo está.

Mientras tanto, fuera se mueve otro escenario. Uno más ruidoso. Hay una corriente mediática que apunta en una dirección muy concreta: desgastar la figura del jugador. Generar debate, instalar dudas e incluso abrir la puerta a un escenario de salida. Un relato que empieza a coger forma.

Y aquí es donde aparece el verdadero riesgo. Porque si eso avanzara, el siguiente paso sería evidente: señalar al club. Cuestionar decisiones, hablar de jerarquías internas y construir un problema donde ahora mismo no lo hay. Es un guion bastante reconocible.

Por eso, dentro del Real Madrid tienen clara una cosa: hay que proteger al jugador. Más allá de errores puntuales en la gestión de su imagen, Mbappé es un activo de primer nivel. Un futbolista descomunal. Y eso está por encima de todo el ruido.

Eso sí, también hay autocrítica. Porque en un entorno así, no basta con ser bueno. Hay que saber manejarse. Entender los tiempos, el contexto y el impacto de cada paso. Y ahí, Mbappé tiene margen de mejora.

En cualquier caso, el mensaje interno no cambia. Confianza total en el jugador. Tranquilidad con la situación. Y la certeza de que, cuando vuelva el balón a rodar, todo volverá a su sitio.

Lo último en Real Madrid

Últimas noticias