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Jubilación

Felipe, jubilado: «Me jubilé pensando que por fin iba a descansar, pero la realidad ha sido muy distinta de lo que esperaba en realidad»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La jubilación suele presentarse como una de las etapas más esperadas de la vida. Después de décadas trabajando y atendiendo responsabilidades, llega por fin el momento de descansar y disfrutar. Pero, ¿qué ocurre cuando desaparecen de un día para otro las obligaciones que durante tantos años han marcado la rutina?

En los últimos años, se ha extendido la idea de que mantenerse activo es fundamental para envejecer bien. Apuntarse a clases, practicar deporte, viajar, aprender idiomas o participar en actividades sociales son muy buenas opciones para estar ocupado y conocer gente nueva. El problema aparece cuando disfrutar de la jubilación significara demostrar constantemente que todavía se pueden hacer muchas cosas.

El testimonio un jubilado en España

@felipemgicapedrejMe jubilé pensando que por fin iba a descansar… y resulta que ahora tengo más agenda que cuando trabajaba. Médico, nietos, paseos, compras, comunidad, banco, pensión, viajes, yoga y cafés “tranquilos” que acaban siendo reuniones de estrategia vital. Este monólogo va de esa gran mentira moderna: la jubilación como paraíso de paz. Porque algunos recién jubilados no empiezan una nueva vida… empiezan una maratón con zapatillas ortopédicas y sonrisa forzada. La pregunta es sencilla: ¿estamos viviendo por fin… o seguimos huyendo de quedarnos a solas con nosotros mismos?♬ sonido original – Felipe 7.0

«Hay gente que se jubila y a los dos meses tiene más agenda que un ministro en campaña: gimnasio por la mañana, inglés los martes, pilates los miércoles, coro los jueves, voluntariado los viernes, comida con unos, café con otros, viaje del Imserso, taller de memoria, grupo de senderismo, clase de pintura, curso de informática, partida de cartas y, si queda un hueco, una siesta con remordimientos. Y todos dicen lo mismo: es que hay que mantenerse activo. Y sí, claro que hay que mantenerse activo, pero una cosa es vivir y otra muy distinta es llenar la agenda para no escuchar el ruido que llevamos dentro.

Durante la vida nos han definido las obligaciones, el trabajo, los hijos, la hipoteca, los horarios, las prisas, los problemas y, de repente, llega la jubilación y alguien te dice: ahora disfruta, como si disfrutar fuera apretar un botón, como si después de 40 años corriendo uno supiera sentarse tranquilamente en una silla sin sentirse culpable. Y entonces empezamos a apuntarnos a todo, no porque todo nos guste, no porque todo nos llene, sino porque parar nos da miedo.

Y quizá ha llegado el momento de dejar de preguntarnos qué puedo hacer para no aburrirme y empezar a preguntarnos qué necesito de verdad. Porque a veces no necesitamos otro curso, ni otra comida, ni otra excursión, ni otro grupo de WhatsApp echando humo. A veces necesitamos paz, una conversación honesta, un paseo sin prisa, una llamada sincera, un café con alguien que no tenga el reloj en la mano o simplemente sentarnos frente a la ventana y aceptar que también somos esto: tiempo, memoria, cicatrices y silencio.

La jubilación no debería ser una carrera para demostrar que seguimos siendo útiles. Ya lo fuimos de sobra. Ahora quizá toca aprender algo mucho más difícil: seguir vivos sin tener que justificarnos cada día. Así que no, no critico a quien no para, cada uno sobrevive como puede, pero me preocupa que algunos confundan vivir con escaparse de sí mismos. Porque, al final, por mucho que llenemos la agenda, siempre llega un momento en que nos quedamos solos con nuestra propia vida, y más vale que, llegado ese momento, no nos encontremos con un desconocido: nosotros mismos».

Pensiones en España

La Seguridad Social ha pagado en septiembre un total de 10.547.417 pensiones a más de 9,5 millones de personas. La nómina correspondiente a este mes ha alcanzado los 14.498,2 millones de euros. En septiembre se contabilizaron cerca de 6,8 millones de pensiones de jubilación y más de 2,3 millones de viudedad dentro del Sistema de la Seguridad Social. A estas se suman 1,1 millones de prestaciones por incapacidad permanente, 335.900 pensiones de orfandad y 46.985 destinadas a familiares.

La pensión media del sistema de la Seguridad Social se sitúa en 1.374,6 euros mensuales, lo que supone un incremento del 4,6 % respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra engloba las distintas modalidades de prestación: jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y pensiones en favor de familiares. Por su parte, la pensión media de jubilación, que reciben más de dos tercios del total de pensionistas, alcanza los 1.576,1 euros al mes, un 4,5 % más que en septiembre de 2025.

Si se analizan los distintos regímenes, la pensión media de jubilación del Régimen General asciende a 1.734,7 euros mensuales, mientras que la correspondiente al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos se sitúa en 1.062,8 euros. En la Minería del Carbón, la cuantía media llega a los 3.005,7 euros, frente a los 1.741,2 euros del Régimen del Mar. Además, las nuevas altas de jubilación registraron una pensión media mensual de 1.711,4 euros, según los últimos datos disponibles, correspondientes a agosto de 2026.