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Día de los Fieles Difuntos

Día de los Fieles Difuntos: qué es y por qué no es lo mismo que el Día de Todos los Santos según el Vaticano

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El Día de los Fieles Difuntos es una jornada dedicada a la oración y al recuerdo de las personas fallecidas que se celebra el 2 de noviembre desde el año 985. Se trata de una celebración religiosa cuya finalidad es rezar por quienes han terminado su vida terrenal y, según la doctrina católica, por las almas que todavía se encuentran en proceso de purificación en el Purgatorio. En la Iglesia católica, el término «fieles» hace referencia a las personas bautizadas que profesan esta fe.

La conmemoración de todas las almas está vinculada a la llamada Iglesia purgante, que representa a quienes se encuentran en el Purgatorio. Por su parte, el Día de Todos los Santos recuerda a la Iglesia triunfante, formada por los santos que, según la tradición cristiana, gozan de la presencia de Dios en el cielo.

Día de los Fieles Difuntos

El Día de Todos los Santos tiene lugar el 1 de noviembre y es una celebración de la Iglesia católica dedicada a todos los difuntos que, según la tradición religiosa, han superado el purgatorio y han alcanzado la santidad plena. Por su parte, el 2 de noviembre se celebra el Día de los Fieles Difuntos, una jornada destinada a recordar a las personas fallecidas y rezar por ellas. La principal diferencia entre ambas fechas es que la primera rinde homenaje a quienes ya han alcanzado la santidad, mientras que la segunda se dedica a orar por los seres queridos que han fallecido.

En esta jornada, los sacerdotes pueden celebrar tres misas con distintos propósitos: la primera se ofrece por las almas de todos los fieles difuntos, la segunda por las de las personas pobres y la tercera por el Papa. En cada celebración se incluye una oración dedicada a la resurrección, inspirada en la de Cristo, en la que se pide que los fallecidos puedan alcanzar la vida eterna junto a él.

El origen de esta festividad se sitúa en el siglo X, cuando Odilón de Cluny, abad que vivió aproximadamente entre los años 961 y 1049, estableció en 988 que los fieles de Borgoña dedicaran el día siguiente a Todos los Santos a recordar a los creyentes fallecidos. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIV cuando la celebración del Día de los Fieles Difuntos se extendió por toda la Iglesia católica, en un contexto marcado por las epidemias de peste que asolaron Europa.

Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento, san Mateo recoge las palabras de Jesús sobre su segunda venida al final de los tiempos y el juicio final. En este pasaje, se recuerda la importancia de ayudar a los demás, pues Cristo afirma: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mateo 25, 40). Además, otros textos bíblicos hablan del encuentro personal con Dios después de la muerte y de la esperanza de alcanzar la vida eterna.

La parábola del rico y el pobre Lázaro también aborda esta cuestión. En ella, el evangelio de san Lucas relata que, tras su muerte, el pobre «fue llevado por los ángeles al seno de Abraham» (Lucas 16, 22). Asimismo, Jesús promete al buen ladrón, crucificado junto a él: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lucas 23, 43). Ambas citas reflejan la esperanza cristiana en la vida después de la muerte y en la posibilidad de vivir junto a Dios.

Otros pasajes del Nuevo Testamento profundizan en esta creencia. En la segunda carta a los Corintios se expresa la confianza de «salir de este cuerpo para vivir con el Señor» (2 Corintios 5, 8), mientras que san Pablo manifiesta su deseo de «partir y estar con Cristo» (Filipenses 1, 23). Por su parte, la carta a los Hebreos recuerda que «está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio» (Hebreos 9, 27). Estas palabras adquieren un significado especial durante el Día de los Fieles Difuntos.

«La conmemoración nos recuerda esta futura realidad; por eso la Iglesia intercede por nuestras hermanas y hermanos difuntos, rezando por ellos, haciendo sufragios y limosnas, pero sobre todo ofreciendo el mismo sacrificio de Cristo en la Eucaristía, de modo que todos los que aún después de su muerte necesitasen ser purificados de las fragilidades humanas, puedan ser definitivamente admitidos a la visión de Dios», detalla Vatican News.

Puente en España

Según el calendario laboral de 2026, el 1 de noviembre es festivo nacional por la celebración del Día de Todos los Santos. Sin embargo, este año la fecha cae en domingo y sólo nueve comunidades autónomas han decidido trasladar el descanso al lunes 2 de noviembre. Se trata de Andalucía, Aragón, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, la Comunidad de Madrid y Navarra. Por lo tanto, el lunes 2 de noviembre será laborable en Baleares, Cantabria, Cataluña, Galicia, la Región de Murcia, el País Vasco, La Rioja, la Comunidad Valenciana y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.