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Voluntariado

Buscan voluntarios que quieran vivir gratis en un castillo francés: las comidas están incluidas, pero debes trabajar 5 horas al día arreglando el jardín

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Usualmente, cada persona que llega a este voluntariado se topa con un árbol caído que atraviesa una esquina del jardín, rodeado de maleza que nadie ha tocado en mucho tiempo. Despejar la zona llevará varios días de trabajo, y el plan termina con una hoguera para quemar los restos. Ese es el encargo que la familia anfitriona hace a quienes quieran vivir gratis en su castillo francés.

La propuesta tiene algo de campamento y algo de casa familiar. Los anfitriones reciben viajeros de todo el mundo durante todo el año, ponen las herramientas y los guantes y piden a cambio una jornada diaria fija y respeto por la convivencia. En los días libres, el entorno invita a salir en bicicleta por una región francesa poco conocida más allá de sus playas.

Buscan voluntarios para vivir gratis en un castillo francés de las Landas

El castillo está en las Landas, un departamento del suroeste de Francia, cerca del pueblo de Samadet (a unos 15 minutos a pie de sus tiendas y restaurantes, según cuentan antiguos voluntarios).

La familia propietaria ha publicado en Worldpackers una oferta para formar un equipo que limpie una zona descuidada del jardín, a cambio de trabajar cinco horas al día con dos días libres por semana.

En lo que respecta a las condiciones, lo primero que se detalla es que cada voluntario dispone de una habitación privada y tiene cubierto el desayuno, el almuerzo y la cena, además de algunas bebidas gratis.

También puede usar la lavandería, la cocina equipada y las bicicletas de la casa, y los anfitriones se encargan de recogerlo a su llegada y llevarlo hasta el castillo.

El trabajo consiste en despejar una parte del jardín que lleva tiempo abandonada y donde ha caído un árbol.

A poner manos a la obra, porque será un esfuerzo en grupo. Los voluntarios retirarán ramas, maleza y restos de madera, y cuando la zona quede limpia, se encenderá una hoguera con lo recogido. La familia proporciona todas las herramientas y los guantes, de modo que no hace falta llevar equipo propio.

Los requisitos para trabajar en el jardín de este castillo francés

Para presentarse se pide un inglés intermedio, el idioma de trabajo en la casa, y tener más de 18 años, sin límite máximo de edad. Se admiten personas que viajen solas, en pareja o en dúo con un amigo.

Entre tanto, los vuelos, el seguro de viaje, el transporte interno y el visado (necesario solo para quienes no tengan pasaporte europeo) corren por cuenta de cada participante.

Por otra parte, las normas se resumen en una sola frase: se trata de una casa familiar y hay que respetarla como tal. Los anfitriones insisten en que el ambiente es muy sociable, ya que reciben voluntarios durante todo el año y es habitual coincidir con viajeros de distintos países.

Voluntarios del castillo de Landas usando bicicletas. Foto: Worldpackers.

Como bien se aprecia en la foto, para los días libres, recomiendan a los voluntarios explorar la zona en bicicleta o simplemente descansar en la tranquilidad del castillo.

Las Landas, la región en la que descansa este castillo francés

Las Landas forman parte de la región de Nueva Aquitania, entre Burdeos y el País Vasco francés. Su seña de identidad es el bosque: el macizo de las Landas de Gascuña, dominado por el pino marítimo, cubre cerca de un millón de hectáreas y es el mayor bosque artificial de Europa. Se plantó en el siglo XIX, impulsado por una ley de 1857, para sanear marismas y fijar las dunas.

Su costa atlántica, con más de 100 kilómetros de playas casi rectas, atrae a surfistas de todo el mundo a localidades como Hossegor, sede habitual de campeonatos internacionales.

En el interior, Dax presume de ser la primera ciudad termal de Francia, y en verano los pueblos celebran la carrera landesa, un espectáculo tradicional en el que los participantes esquivan vacas sin hacerles daño.

Por su parte, Samadet, el pueblo más cercano al castillo, se sitúa en la comarca de Tursan, a unos 35 kilómetros al sur de Mont-de-Marsan, la capital del departamento. En el siglo XVIII albergó una manufactura real de loza, y hoy su Museo Departamental de la Loza y de las Artes de la Mesa conserva más de 300 piezas en un recorrido por las costumbres en torno a la mesa.

Y en los viñedos que rodean Samadet se elabora el vino de Tursan, con denominación de origen protegida desde 2011, uno de los productos que no faltan en la mesa de esta parte de las Landas.

Los pasos a seguir para apuntarse al voluntariado de Landas

Como la familia recibe voluntarios durante todo el año, las plazas rotan con frecuencia. La solicitud se tramita desde la ficha del castillo en Worldpackers.

Basta con tener una cuenta activa, con la cuota anual pagada, y escribir a los anfitriones indicando las fechas disponibles. Dado el tipo de tarea, ayuda a mencionar si se ha trabajado antes con herramientas de jardín o en el campo.

Por último y no menos importante, el anuncio acumula 95 reseñas con una media de 5,0.