Curiosidades
Vivir en el bosque

Bernat dejó su trabajo de encofrador para vivir en el bosque: «Ganaba 4.000 euros, ahora puedo estar meses sin ingresar nada»

Hace tres años, Bernat de les Muntanyes tomó una decisión que cambió por completo su vida: dejó atrás su chalet, renunció a un trabajo de encofrador que le proporcionaba unos 4.000 euros mensuales y se instaló en el bosque. Su nuevo hogar es una cabaña de madera que construyó con sus propias manos y donde intenta vivir con el mínimo de gastos. Según cuenta en un reportaje  publicado en YouTube, calcula que puede mantenerse con alrededor de 100 euros al mes, una cifra que contrasta con su anterior estilo de vida.

Su historia, sin embargo, va más allá de cambiar la ciudad por el bosque. Bernat ha atravesado etapas difíciles, cometió errores y pasó tres años en prisión. Después, logró reconstruir su vida, aunque no encontró estabilidad en las comodidades materiales que había alcanzado. La decisión de marcharse al bosque representa para él una forma de romper con el pasado y buscar tranquilidad, libertad y autonomía. Rodeado de animales y con recursos limitados, aprende a resolver las necesidades cotidianas, desde conseguir alimento hasta mantener su refugio. Su experiencia también muestra que la autosuficiencia no significa vivir sin depender de nadie: requiere esfuerzo, adaptación y aceptar que siempre habrá necesidades que cubrir fuera del bosque.

Bernat dejó un sueldo de 4.000 euros para vivir en una cabaña en el bosque

Antes de instalarse en la montaña, Bernat tenía una vivienda y un empleo como encofrador bien remunerado. Sin embargo, ese escenario no le ofrecía la vida que quería. Tras atravesar problemas personales, decidió abandonar aquella seguridad y probar una alternativa radical. Quería construir una rutina nueva, con menos consumo y más contacto con el entorno natural.

La elección quería decir renunciar a muchas comodidades. En lugar de disponer de un ingreso estable, debía organizar sus días alrededor de las tareas necesarias para vivir. Para Bernat, empezar de nuevo no consistía en borrar lo vivido, sino en utilizar esa experiencia para tomar otro rumbo.

Una cabaña construida con sus propias manos 

Su jornada no se organiza sobre horarios de oficina, sino de las necesidades del lugar: mantener la cabaña, atender a los animales y prever qué hará falta en los días siguientes. Esa rutina exige constancia y capacidad para improvisar.

Su vivienda es una pequeña cabaña levantada con materiales reutilizados y soluciones sencillas. Bernat ha ido adaptando el espacio a sus necesidades, aprovechando lo que puede conseguir y reduciendo las compras al mínimo. El resultado es un hogar austero y funcional.

La energía solar le permite disponer de electricidad sin depender de una conexión convencional. También convive con animales que forman parte de su día a día y le ayudan en algunas tareas.

Cómo consigue Bernat vivir con 100 euros al mes 

La cifra que más llama la atención es el presupuesto mensual. Bernat explica que sus gastos pueden rondar los 100 euros, aunque esa cantidad no debe confundirse con el coste universal de vivir en el bosque. Su situación depende de los recursos que ya tiene, de los materiales reutilizados y de una forma de vida en la que compra muy poco. Uno de sus gastos recurrentes es la alimentación de los perros.

También obtiene ingresos mediante la recolección y el cultivo de setas, una actividad estacional que le permite reunir dinero para cubrir varios meses. Por eso, el presupuesto que describe debe entenderse como una experiencia personal, no como una fórmula reproducible sin recursos previos ni planificación.

Bushcraft, naturaleza y dificultades reales 

Bernat se interesa por el bushcraft, un conjunto de conocimientos y prácticas para desenvolverse en el medio natural. Pero vivir aislado también exige cuidar la seguridad, prever cambios meteorológicos, gestionar residuos y tener en cuenta riesgos como los incendios forestales.

La Generalitat de Cataluña ofrece recomendaciones para quienes viven o pasan tiempo cerca de zonas boscosas: mantener limpio el entorno, evitar fuegos no autorizados y consultar el riesgo de incendio. El Ministerio del Interior también recuerda la importancia de conocer las vías de evacuación y seguir las indicaciones de emergencia.

Una forma de vida que no sirve para todo el mundo 

Bernat no presenta su experiencia como una receta válida para cualquiera. La autosuficiencia absoluta es difícil y siempre existe alguna dependencia del exterior: herramientas, alimento para los animales, atención sanitaria o trámites. La soledad y el esfuerzo físico también pueden resultar duros.

Su historia plantea una pregunta sobre qué entendemos por bienestar. Para él, reducir gastos y posesiones ha supuesto ganar tranquilidad y recuperar el control de su tiempo. Más que una postal idílica de una cabaña perdida, su vida muestra el trabajo que exige sostener una elección poco convencional.

El documental permite acercarse a esa transformación desde la experiencia de su protagonista: alguien que dejó atrás una vida que ya no quería y comenzó otra con recursos limitados, animales y una cabaña levantada por sí mismo. Su camino invita a pensar qué necesitamos realmente y cuánto estamos dispuestos a cambiar.