Curiosidades
Frases

Adela Cortina, filósofa española (79 años): «No todas las opiniones son respetables; son respetables las personas, pero las opiniones deben ganarse el respeto»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La filósofa valenciana Adela Cortina ha dedicado buena parte de su trayectoria a analizar cómo deben convivir personas con valores y opiniones diferentes.

Su distinción entre respetar a las personas y evaluar críticamente sus ideas resume una de las claves de su pensamiento: la dignidad humana no se negocia, pero una opinión debe sostenerse con argumentos para obtener reconocimiento.

Adela Cortina defiende distinguir entre respetar a las personas y sus opiniones

La reflexión de Adela Cortina parte de una diferencia fundamental. Toda persona merece respeto por su propia dignidad, mientras que las opiniones pueden someterse al análisis, la crítica y la discusión. Por tanto, aceptar al interlocutor no implica considerar válidas todas sus ideas.

Esta perspectiva adquiere especial relevancia en las democracias pluralistas, donde conviven distintas concepciones sobre la vida, la política o la sociedad. El debate público necesita libertad para expresar posiciones, pero también argumentos capaces de superar la simple imposición de preferencias personales.

La filósofa ha desarrollado estas cuestiones desde la ética cívica y la ética aplicada. Su trayectoria académica incluye la pertenencia a la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, institución en la que ocupa un sillón académico. Su obra Ética mínima constituye uno de los trabajos fundamentales de su pensamiento sobre los valores compartidos en sociedades plurales.

¿Qué significa la ética mínima de Adela Cortina?

La ética mínima plantea la necesidad de encontrar unos principios morales básicos que permitan convivir pese a las diferencias entre ciudadanos. Cortina diferencia esos mínimos comunes de las distintas concepciones personales sobre qué significa llevar una vida buena.

La filósofa no pretende que toda la sociedad piense igual. Busca establecer unas condiciones éticas compartidas relacionadas con la justicia, la dignidad y el respeto a los derechos.

Desde este planteamiento, una sociedad plural necesita reglas morales que permitan resolver sus desacuerdos sin convertir las diferencias en enfrentamientos irreconciliables.

¿Por qué las opiniones deben ganarse el respeto?

La frase de Adela Cortina «No todas las opiniones son respetables; son respetables las personas, pero las opiniones deben ganarse el respeto» resume su defensa de una ciudadanía capaz de distinguir entre tolerar una posición y considerarla razonable.

Una opinión puede expresarse dentro de los límites legales y, al mismo tiempo, recibir críticas por sus argumentos o por las consecuencias que plantea.

Esta idea conecta con otra de las aportaciones más conocidas de la filósofa: el concepto de aporofobia, que se define como el rechazo hacia las personas pobres o desfavorecidas.

Cortina desarrolló este término para señalar que determinados mecanismos de exclusión no se explican únicamente por el rechazo al extranjero, sino también por la falta de recursos de quien queda fuera.

La filósofa ha trasladado la reflexión ética a ámbitos como la política, la economía, la empresa y la educación. En todos ellos plantea una cuestión común: qué principios deben orientar las decisiones cuando afectan a otras personas.

El pensamiento de Cortina se basa en que respetar a quien piensa diferente no obliga a renunciar al juicio crítico sobre lo que defiende. La convivencia democrática necesita ambas cosas: reconocimiento de la dignidad individual y discusión racional de las ideas.