Adiós a ‘Backrooms’ y ‘Obsession’: el cine de terror de 2026 corona a su nueva reina
El miedo no tiene límites: Kane Parsons ya trabaja en ‘Backrooms 2’
‘Backrooms’, la mejor película de terror de los últimos tiempos: inquietante e inteligente sin pedanterías
Si el año pasado el género ya estaba demostrando un punto de madurez inaudito con fenómenos como Pecadores y Weapons, el 2026 no se ha quedado atrás con el cine de terror. Backrooms y Obsession no sólo han deleitado a la crítica internacional, también han funcionado como un hito comercial sin precedentes. La primera se ha erigido como el título más taquillero de A24 y, con 300 millones de dólares en el box office, la segunda ha conseguido ser un ejercicio apabullante de rentabilidad a partir de un presupuesto de 700.000 dólares. Pero ahora, la tendencia del horror vira a territorio australiano de la mano de Causeway Films, la compañía que nos regaló joyas recientes de lo sobrenatural como Háblame (2022) o Devuélvemela (2025).

La cinta en cuestión es Leviticus, la ópera prima de Adrian Chairella que aterrizó en los cines estadounidenses el pasado 19 de junio. Sin embargo, y a diferencia de las dos anteriores películas citadas, la aproximación en clave de ciencia ficción protagonizada por Joe Bird y Stacy Clausen todavía no tiene una fecha de estreno oficial en nuestro país. Eso sí, al igual que los largometrajes de sendos youtubers, Leviticus maneja un presupuesto reducido de 3,5 millones de dólares y un desempeño dentro de la prensa especializada nada desdeñable: de momento, tiene un 93% de críticas positivas dentro de Rotten Tomatoes.
¿De qué trata ‘Leviticus’?
La trama se centra en dos jóvenes australianos que inician un romance en su pueblo, una comunidad religiosa conservadora que no aceptará bajo ningún pretexto su relación. Por ello y para «curarlos», la secta inicia un perturbador ritual que desemboca en una fuerza brutal y oscura. Dicha entidad los persigue adoptando la apariencia física de quien más desean.

Leviticus ha tenido un desempeño brutal en festivales de cine independiente como Sundance y algunos, ya la comparan con otros hitos del género como It Follows. Porque el guion original de Chairella vuelve a demostrar que el terror necesita ir más allá de los tópicos para calar en nuestra cultura y aquí, su autor se basa en el horror real de la homofobia y las terapias de conversión para retratar una alegoría directa al extremismo religioso y a la complicidad de las comunidades.
¿Cuándo llegará a España?
Neon es quien se encarga de distribuir la película en los mercados internacionales, pero por el momento ningún sello español ha anunciado la adquisición de los derechos en nuestro país.

Así que, por desgracia, seguramente tendremos que esperar hasta octubre-noviembre para poder verla en el patio de butacas patrio.