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Cine de superhéroes

Marvel se pone violenta: ‘The Punisher: One Last Kill’ es un baño de sangre bautismal para Jon Bernthal en el UCM

Jon Bernthal repite en la piel de Frank Castle en una violenta espiral de acción y redención

El justiciero también aparecerá en la futura 'Spider-Man: Brand New Day'

Jon Bernthal está cogiéndole el gusto a eso de protagonizar capítulos especiales. Si hace algunos días pudimos ver al actor en un episodio precuela de The Bear, ahora el ganador del Emmy vuelve a ponerse en la piel del justiciero Frank Castle a través de un mediometraje cargado de violencia. The Punisher: One Last Kill no es para todos los públicos y la propia Disney Plus lo avisa en el mismo arranque de esta espiral de acción que cronológicamente, se sitúa en paralelo a los acontecimientos de la segunda temporada de Daredevil: Born Again.

‘The Punisher: One Last Kill’ (Marvel/Disney).

El especial de One Last Kill está dirigido por Reinaldo Marcus Green, cineasta conocido por El método Williams (2021) y también por haber dirigido al propio Bernthal en la miniserie de David Simon, La ciudad es nuestra (2022). La acción desmedida nunca había sido su sello y sí el de las historias inspiradoras marcadas por relatos reales. Sin embargo y, sin tener en cuenta el acabado de cierta caída viral por su pobre CGI (efectos generados por ordenador), el resultado final es digno de otras apuestas del género como la saga de John Wick o la brutal Redada asesina (2011). Rodada en sólo 12 días y con 44 minutos de duración, más allá de su conexión innegable con el hombre sin miedo de la cocina del infierno, dicha trama representa un renacer canónico para el personaje, tendiendo un puente narrativo entre lo que conocimos de él en su anterior etapa dentro de Netflix y su salto directo al UCM (Universo Cinematográfico de Marvel), donde aparecerá brevemente en Spider-Man: Brand New Day.

‘The Punisher: One Last Kill’ (Marvel/Disney).

Bernthal ya formaba parte de esa retahíla de actores cuya presencia termina vinculada para siempre a un rol, como bien le ha pasado a lo largo de su carrera a perfiles de la talla de Hugh Jackman con Lobezno o a Johnny Depp con Jack Sparrow. Pero en The Punisher: One Last Kill, el compromiso para con la propiedad intelectual de la casa de las ideas ha alcanzado el grado de simbiosis perfecta: Bernthal ha coescrito el guion de un antihéroe que le va como anillo al dedo.

¿De qué trata ‘The Punisher: One Last Kill’?

‘The Punisher: One Last Kill’ (Marvel/Disney).

Después de haber acabado con los responsables de la muerte de su mujer y sus dos hijos, Frank Castle intenta reconducir su vida como un tipo cualquiera, lidiando con un trastorno de estrés postraumático que lo mantiene en un profundo estado de depresión.

Ese intento de reconducir su vida alejado de la violencia presenta un inconveniente. La venganza es una rueda inagotable y ahora, una líder mafiosa ha puesto precio a su cabeza por el asesinato de sus tres hijos. Así, el impasse pacífico de Frank se ve interrumpido por toda una oleada de enemigos que quieren acabar con él, obligándole a volver a las armas.

El UCM se tiñe de sangre

‘The Punisher: One Last Kill’ (Marvel/Disney).

No es nada habitual que un cosmos de películas tan popular como el Universo Cinematográfico de Marvel rompa ciertos códigos relacionados con su propia idiosincrasia comercial. En el campo del humor tuvimos el caso de Deadpool y Lobezno (2024) y en One Last Kill, esa metamorfosis se ha dado rompiendo los códigos más oscuros de la licencia.

La jugada suele salirle bien a la IP de Disney. La tercera aventura del mercenario bocazas recaudó 1.338 millones de dólares, mientras que el mediometraje de La maldición del Hombre Lobo fue elogiado por toda la prensa especializada.

‘The Punisher: One Last Kill’ (Marvel/Disney).

Quizás en plena saturación y encasillamiento creativo del cine de superhéroes, estas salidas de tono funcionen como una liberación tan necesaria como útil, atrayendo a los ateos del género, seduciendo a los agnósticos y manteniendo a unos fieles creyentes que han sido testigos en los últimos años de la depauperación de la esencia, respeto y amor de la industria hacia el imaginario de los cómics.

‘The Punisher: One Last Kill’ (Marvel/Disney).

One Last Kill no es un torbellino de violencia sin sentido. El episodio especial es un baño de sangre bautismal para Frank Castle, funcionando como una redención limpia para un futuro donde, desgraciadamente para la mayoría, el personaje deberá domesticarse hacia los designios y consignas del mainstream si quiere tener su propio hueco fuera del ostracismo editorial de la compañía.