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Casa Real de noruega

Así reaccionó Harald de Noruega ante el sarcófago de 1,8 millones en el que será enterrado: «Espero que esté bien acolchado»

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

La muerte del rey Harald de Noruega a los 89 años ha abierto una nueva etapa para la monarquía noruega y ha devuelto al foco uno de los asuntos que el propio soberano dejó preparado en vida: su sepultura. Harald y la reina Sonia llevaban tiempo vinculados a un proyecto tan solemne como reservado, un sarcófago diseñado por uno de los estudios de arquitectura más prestigiosos de Noruega y destinado a convertirse en su última morada. Las obras comenzaron hace alrededor de año y medio y el proyecto ha permanecido rodeado de discreción, hasta el punto de que buena parte de sus características se han mantenido en secreto. El propio Harald llegó a bromear sobre el lugar en el que algún día descansaría con esta frase: «Espero que esté bien acolchado».

Un proyecto rodeado de absoluto secretismo

La particularidad de las futuras tumbas de Harald y Sonia es precisamente que, pese a que se conoce su existencia y hasta el presupuesto destinado a ellas, prácticamente todo lo demás permanece bajo llave. El Gobierno noruego aprobó en 2024 una partida de 20 millones de coronas noruegas, alrededor de 1,8 millones de euros, para la creación de los sarcófagos de los Reyes. El proyecto fue encargado al prestigioso estudio noruego Snøhetta, responsable de algunos de los edificios contemporáneos más reconocibles del país.

La decisión de mantener el diseño en secreto no es casual. A diferencia de otras monarquías europeas, que han mostrado públicamente cómo serán los lugares de descanso de sus soberanos antes de que estos fallezcan, la Casa Real noruega ha optado por preservar la sorpresa. De hecho, está previsto que el resultado final no se haga público hasta después de la muerte de Harald o Sonia.

Las obras comenzaron hace aproximadamente un año y medio y todavía no han terminado. El secretismo alcanza incluso a los detalles más básicos del diseño, por lo que no se sabe cómo serán exactamente los sarcófagos ni qué aspecto tendrá el conjunto una vez instalado.