El reloj más sorprendente del mundo: te lo quitas de la muñeca y se convierte en un robot
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La alta relojería lleva años demostrando que ya no se trata únicamente de medir el tiempo. En el segmento más exclusivo del mercado, los relojes se han convertido en piezas de arte, ejercicios de ingeniería y vehículos para contar historias. Sin embargo, incluso en un sector acostumbrado a la extravagancia, pocas creaciones consiguen sorprender de verdad. Eso es precisamente lo que ha logrado MB&F con el nuevo HM12 The Guardian, una pieza que desafía cualquier clasificación convencional. A simple vista parece un reloj futurista inspirado en la ciencia ficción, pero es mucho más que eso: su esfera puede desmontarse y convertirse en la cabeza de un robot mecánico de 38 centímetros de altura.
Cuando la relojería se encuentra con la ciencia ficción
Desde su fundación, MB&F, siglas de Maximilian Büsser & Friends, ha construido una reputación basada en desafiar todas las reglas de la relojería tradicional. Sus creaciones nunca han seguido los caminos habituales de la industria suiza. En lugar de inspirarse en relojes históricos o diseños clásicos, la marca mira hacia los cómics, la exploración espacial, los automóviles futuristas y los sueños de infancia.
El HM12 The Guardian representa una nueva vuelta de tuerca a esa filosofía. La pregunta que dio origen al proyecto era tan sencilla como extravagante: «¿Y si la cabeza de un robot fuera un reloj?». A partir de esa idea comenzó un proceso de desarrollo que se prolongó durante aproximadamente cinco años y que terminó convirtiéndose en una de las propuestas más sorprendentes vistas recientemente en la relojería independiente.
La pieza supone además un momento importante para la firma, ya que es la primera gran colaboración desarrollada íntegramente entre Maximilian Büsser y Maximilian Maertens, diseñador considerado por muchos como el heredero creativo de la marca.
Un rostro mecánico para leer las horas
Lo primero que llama la atención del HM12 es su diseño. La caja de titanio de grado 5 tiene una estética que recuerda a los robots japoneses, los mechas de anime y las películas de ciencia ficción de los años setenta y ochenta.
La esfera está concebida como si fuera una cara. Los ojos son, literalmente, los indicadores de tiempo. A la izquierda aparece una ventana con horas saltantes instantáneas, mientras que a la derecha se muestran los minutos mediante un sistema de discos giratorios. Por encima de ambos se sitúa un tourbillon volante que actúa simbólicamente como el cerebro del robot.
Uno de los elementos más llamativos es el llamado face shield, una especie de visera móvil formada por múltiples paneles que pueden abrirse o cerrarse mediante una corona específica. El mecanismo contiene más de 200 componentes y permite ocultar o revelar parcialmente el rostro mecánico del reloj.
Detrás de esta apariencia futurista se esconde además una construcción relojera de primer nivel. El movimiento manufactura integra 646 componentes, dispone de una reserva de marcha de 84 horas y está decorado con acabados artesanales que contrastan con su estética tecnológica.
El momento más espectacular: la transformación
Si el reloj ya resulta impresionante por sí mismo, el verdadero espectáculo comienza cuando se desmonta de la muñeca.
Gracias a un sistema de liberación rápida, la correa puede retirarse fácilmente y el reloj pasa a encajar en el cuerpo de The Guardian, un robot mecánico desarrollado junto a la histórica firma suiza L’Epée 1839.
Lejos de ser una simple peana decorativa, el robot ha sido diseñado como un objeto completamente funcional. Sus brazos cuentan con articulaciones móviles, permitiendo adoptar distintas posiciones. Además, incorpora una serie de detalles que refuerzan su carácter lúdico y coleccionable.
En uno de sus brazos esconde una lupa para examinar los detalles del reloj, mientras que en el otro integra una linterna ultravioleta destinada a activar los elementos luminiscentes tanto del propio robot como del reloj. También incorpora un termómetro mecánico y un pequeño compartimento oculto donde guardar las correas cuando el HM12 se encuentra transformado.
El conjunto alcanza cerca de 1.500 componentes entre reloj y robot, una cifra que ilustra el nivel de complejidad técnica detrás del proyecto.
Una edición tan exclusiva como extravagante
La exclusividad forma parte esencial de la propuesta. MB&F ha decidido fabricar únicamente tres versiones diferentes, identificadas por detalles en azul, verde y morado. Cada una estará limitada a tan sólo 12 ejemplares, lo que deja una producción total de apenas 36 unidades para todo el mundo.
Su precio tampoco pasa desapercibido. Dependiendo del mercado, la cifra ronda los 280.000 francos suizos o cerca de 380.000 euros antes de impuestos, situándolo entre los lanzamientos más exclusivos y costosos del año.
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