En imágenes

Rocío Crusset y Charlie Schein celebran su reboda soñada en Ibiza: del vestido de la novia al espectacular cóctel al atardecer

La pareja apostó por una fiesta relajada, muy mediterránea y con el inconfundible sello de la isla balear

Con esta celebración, Rocío Crusset y Charlie Schein ponen el punto final a un intenso año personal

La boda de Rocío Crusset en Ibiza. (Fotos: Redes Sociales/ IA)
La boda de Rocío Crusset en Ibiza. (Fotos: Redes Sociales/ IA)
Lourdes Crespo

Después del sí, quiero más íntimo en Nueva York, Rocío Crusset y Charlie Schein han querido compartir su felicidad con quienes no pudieron acompañarles en aquella primera ceremonia. La modelo y el empresario han reunido este fin de semana a familiares y amigos en una exclusiva celebración en Ibiza, una suerte de reboda con la que han puesto el broche de oro a su nueva etapa como matrimonio.

Lejos del protocolo más clásico, la pareja apostó por una fiesta relajada, muy mediterránea y con el inconfundible sello de la isla balear. El escenario elegido fue una espectacular finca con vistas al mar, rodeada de pinares y calas, donde el atardecer se convirtió en uno de los grandes protagonistas de una jornada marcada por el ambiente distendido y los pequeños detalles.

Todos los detalles de la segunda boda de Rocío Crusset

Las primeras imágenes, compartidas por los invitados a través de Instagram por sus amigas como Luiza o Blanca Bleis, permiten hacerse una idea del cuidado montaje que prepararon los novios. Un gran cóctel de bienvenida recibió a los asistentes con una impresionante mesa de quesos, embutidos, panes artesanos, frutas y productos gourmet presentada con una estética rústica y elegante. La decoración combinaba madera natural, flores silvestres, bombillas de estilo vintage y grandes mariposas decorativas colocadas sobre las palmeras, un guiño que aportaba un aire romántico y muy veraniego.

Los detalles de la reboda de Rocío Crusset. (Fotos: Redes Sociales)
Los detalles de la reboda de Rocío Crusset. (Fotos: Redes Sociales)

Las vistas al Mediterráneo, con varios veleros fondeados frente a la costa, terminaron de completar una postal idílica que muchos de los invitados no dudaron en inmortalizar. Entre ellos, varios amigos cercanos de la pareja compartieron instantáneas del enclave acompañadas de mensajes de felicitación dirigidos a los recién casados.

Uno de los momentos más divertidos de la velada llegó cuando Rocío Crusset fue literalmente levantada en brazos por su grupo de amigas, protagonizando una de las fotografías más comentadas de la celebración. Vestida de blanco y con una amplia sonrisa, la modelo posó rodeada de su círculo más íntimo mientras una de ellas resumía la escena con un sencillo pero emotivo mensaje: My forever team («Mi equipo para siempre»).

Rocío Crusset vestida de novia. (Foto: Redes Sociales)
Rocío Crusset vestida de novia. (Foto: Redes Sociales)

Todo apunta a que la intención de la pareja era precisamente esa: dejar a un lado el carácter más íntimo de su boda neoyorquina para disfrutar ahora de una gran fiesta junto a sus seres queridos. Una tendencia cada vez más habitual entre muchas parejas que optan por casarse en una ceremonia reducida y organizar meses después una celebración mucho más multitudinaria.

Los detalles de la reboda de Rocío Crusset. (Fotos: Redes Sociales)
Los detalles de la reboda de Rocío Crusset. (Fotos: Redes Sociales)

Ibiza, además, no parece una elección casual. La isla sigue consolidándose como uno de los destinos favoritos de la alta sociedad internacional para celebrar bodas y grandes eventos privados gracias a sus exclusivos enclaves, su gastronomía y sus espectaculares puestas de sol.

Con esta celebración, Rocío Crusset y Charlie Schein ponen el punto final a un intenso año personal. Tras darse el sí, quiero en Nueva York en una ceremonia reservada a su círculo más cercano, la pareja ha querido brindar ahora con amigos y familiares en un entorno privilegiado, demostrando que, en ocasiones, una boda puede celebrarse dos veces sin perder un ápice de emoción. Y, a juzgar por las imágenes compartidas en redes sociales, esta segunda fiesta ha estado a la altura del momento: elegante, relajada y con el Mediterráneo como mejor testigo.