El padre de Iñaki Urdangarin, sobre su relación con la infanta Cristina: «Esto es muy complicado»
La familia de Iñaki Urdangarin siempre ha tenido buena relación con la infanta Cristina
Urdangarin guarda un buen recuerdo de la infanta, pero reconoce que ha sido complicado
Doña Cristina sigue teniendo contacto con algunos miembros del clan Urdangarin
La relación entre Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina ha atravesado numerosas etapas desde que ambos se conocieron en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996.
Lo que comenzó como una historia de amor que sorprendió a la sociedad española terminó marcado por el caso Nóos, la condena del ex duque de Palma y una separación que se hizo pública después de la aparición de unas fotografías junto a Ainhoa Armentia.
Ahora, Iñaki Urdangarin ha vuelto la mirada hacia aquella etapa de su vida y ha recordado las dudas que también existieron dentro de su propia familia cuando comunicó que estaba enamorado de una integrante de la Familia Real. Lo ha hecho en el pódcast Vidas contadas, donde ha repasado algunos de los momentos más importantes de su trayectoria después de la publicación de sus memorias, Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes.
La advertencia de su padre
La relación entre Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin comenzó en Atlanta, donde él competía como integrante de la selección española de balonmano. Un año después, ambos contraían matrimonio en Barcelona, en la Catedral de Santa Eulalia, después de que la Casa Real anunciara oficialmente su compromiso.
Para Iñaki, aquella relación suponía la posibilidad de construir una vida junto a la mujer de la que se había enamorado. Sin embargo, también implicaba entrar en un mundo completamente desconocido para él y asumir una exposición pública que terminaría condicionando buena parte de su existencia.

Su padre fue consciente desde el primer momento de las dificultades que podían aparecer. Cuando Iñaki le comunicó que mantenía una relación con Cristina, su respuesta fue sencilla, pero, con el paso de los años, adquirió un significado especial.
«En cuanto supo la noticia me dijo: ¿Tú no crees que esto es muy complicado?», recuerda ahora el exduque de Palma.
Aquella pregunta encerraba una advertencia. Su padre parecía intuir que el hecho de convertirse en miembro de la Familia Real por matrimonio iba a cambiar radicalmente su vida y también la de las personas que le rodeaban.
Una decisión que cambió su vida
Urdangarin reconoce que, en aquel momento, era difícil calcular todas las consecuencias de la decisión. Estaba enamorado y quería construir un futuro junto a Cristina, pero entrar en la órbita de la Corona suponía asumir unas reglas y una exposición pública que no podían compararse con su vida anterior.
«Cuando estás allí es difícil ver el impacto. Te enamoras de una persona y quiero esto, me gustaría esto. Calcular el daño colateral no es tan evidente. Me cambió la vida (…) Fue complejo. Lo hice lo mejor que pude», explica.
El periodista deportivo que había alcanzado notoriedad gracias a sus éxitos con la selección española pasó a convertirse en una figura habitual de la crónica social. La privacidad quedó inevitablemente reducida y cada decisión podía adquirir una dimensión pública.
Una familia blindada
Su experiencia también le llevó a reflexionar sobre el lugar que ocupaba dentro de la Familia Real. Aunque formó parte de ella durante años y compartió acontecimientos familiares y oficiales, Urdangarin considera que siempre existió una distancia difícil de ignorar.
«Estoy muy agradecido por los aprendizajes y por el trato. Pero es verdad que no formas parte al 100% de la familia. Eres ‘cónyuge de’ y es importante no perder nunca ese punto de vista», explica.
Una posición que, según sus palabras, puede terminar afectando incluso a la identidad personal. «Son vidas y círculos diferentes con los que acabas perdiendo tu esencia», sostiene.
Frente a esa experiencia, Urdangarin contrapone la manera en la que su propia familia recibió a Cristina. La infanta se integró en el entorno de los Urdangarin y compartió con ellos numerosos momentos alejados del protocolo.
El deportista no olvida tampoco el apoyo que recibió de los suyos durante los años más difíciles. «Estoy muy agradecido de cómo me han acompañado porque han sufrido mucho», reconoce.
Una relación muy interesante
El matrimonio de Iñaki y Cristina acabó después de casi dos décadas y cuatro hijos en común: Juan, Pablo, Miguel e Irene. La publicación de las imágenes de Urdangarin junto a Ainhoa Armentia supuso un punto de inflexión y terminó haciendo pública una ruptura que hasta entonces se había mantenido en el ámbito privado.
Sin embargo, el paso del tiempo ha permitido que ambos encuentren una nueva forma de relacionarse. Ya no son pareja, pero continúan unidos por una historia compartida y por sus hijos.
Urdangarin habla actualmente de Cristina con afecto y respeto. «Sigue siendo una parte importantísima de mi vida, alguien a quien quiero, admiro y respeto. Seguimos preocupándonos el uno por el otro, siempre deseándonos lo mejor», afirma.
También explica que mantienen contacto de manera ocasional para saber cómo se encuentran. «Hablamos de vez en cuando para contarnos cómo estamos. Hay una historia que no se puede olvidar, pero la vida sigue», añade.
Sus palabras dibujan una relación muy diferente de la que mantuvieron durante los años de matrimonio, pero alejada también de cualquier enfrentamiento público. La prioridad parece ser ahora preservar la tranquilidad familiar y mantener una relación cordial por el bien de sus hijos.