Muere el torero Andrés Hernando en un trágico accidente de tráfico en Ávila
El torero Andrés Hernando ha fallecido a los 87 años a causa de un accidente de tráfico
Los hechos han ocurrido el pasado 26 de octubre en la carretera N-110

El mundo del toro está de luto tras conocerse el triste fallecimiento de Andrés Hernando, uno de los diestros más reconocidos y emblemáticos de la historia de la tauromaquia de nuestro país. Según lo trascendido, el maestro ha perdido la vida el pasado lunes, 26 de octubre, en un accidente de tráfico ocurrido en la carretera N-110, a la altura de La Colilla, un municipio situado en la provincia de Ávila.
El vehículo que conducía el torero colisionó con un autobús de 34 pasajeros en circunstancias que todavía se están esclareciendo. Aunque los servicios de emergencia se desplazaron rápidamente hasta el lugar de los hechos, no pudieron hacer nada por salvarle la vida. Por su parte, ninguno de los pasajeros del autobús sufrió heridas de gravedad, por lo que Andrés Hernando fue la única víctima mortal del accidente. Por el momento, la Guardia Civil mantiene abierta una investigación para determinar las causas exactas que provocaron la colisión y así poder esclarecer cómo sucedió todo. Su capilla ardiente está prevista para este martes, 27 de octubre, en el Palacio de Superunda, en Ávila, donde familiares, amigos y aficionados podrán darle su último adiós.
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La repentina muerte de Andrés Hernando supone una irreparable pérdida para el mundo de la tauromaquia, que se ha visto obligado a despedir a una de sus figuras más emblemáticas. Y es que a lo largo de su vida, el torero alcanzó una trayectoria profesional y un legado que, sin duda, será difícil de superar en las próximas décadas. Nació el 26 de febrero de 1938 en La Velilla, una pequeña localidad del municipio segoviano de Pedraza y, con tan solo 18 años, debutó en Chinchón con el traje de luces. En 1958 se presentó en Las Ventas bajo la tutela de Domingo Dominguín y, desde entonces, su carrera no dejó de crecer. Aunque sin duda, su etapa de mayor éxito llegó en la Corrida de la Beneficencia de 1964, donde compartió cartel con El Cordobés y consiguió abrir la Puerta Grande.
Otro hito de su carrera llegó el 23 de mayo de 1968, en la Monumental de Barcelona, donde indultó a Potrico, un toro de Pablo Romero, poniendo fin a unos tres decenios sin indultos en aquella plaza. Andrés se retiró oficialmente el 5 de octubre de 1974 en Segovia, su tierra natal, aunque nunca se desvinculó por completo del ámbito. Posteriormente, se dedicó a la ganadería brava Hermanos Hernando Aboin y promovió festivales benéficos en favor de Apadefim, la entidad de apoyo a personas con discapacidad intelectual.
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En cuanto a su vida personal se refiere, son pocos los datos que se conocen, ya que siempre ha preferido mantenerla en un discreto segundo plano. Solo se sabe que se casó con Sonsoles Aboín, su principal apoyo en cada uno de sus pasos profesionales, y junto a ella tuvo dos hijos, Andrés y Gonzalo.