PRIMICIA

El legado de Caritina Goyanes continúa con Antonio Matos al frente: «Tenemos un nuevo proyecto gastronómico en Madrid»

Antonio Matos continúa el legado de Caritina Goyanes en Sixsens

El empresario ha hablado con COOL en una fecha marcada por la nostalgia y la fe de la familia Goyanes

Antonio Matos. (Foto: Europa Press)
Antonio Matos. (Foto: Europa Press)
Lourdes Crespo

En el mundo de los caterings, el futuro suele llegar antes que el postre. Cambian las modas, los formatos, las mesas, las flores, los cócteles, las presentaciones y hasta la manera de sentarse a comer. Lo que hoy parece imprescindible puede quedar viejo en apenas una temporada. SixSens, sin embargo, ha elegido otra velocidad.

Veintiún años después de su nacimiento, la compañía que Caritina Goyanes convirtió en una de las firmas más reconocibles del sector continúa creciendo sin hacer demasiado ruido. Antonio Matos lleva dos años al frente y su receta para esta nueva etapa parece consistir, precisamente, en no olvidar la original. «Pequeños cambios y mejoras intentando mantener siempre nuestra esencia», explica. Porque, ¿cómo puede crecer una empresa sin terminar convirtiéndose en otra?

Antonio Matos. (Foto: Europa Press)
Antonio Matos. (Foto: Europa Press)

Una empresa que sigue creciendo

SixSens trabaja hoy en prácticamente todos los territorios de la celebración: bodas, empresas, fiestas privadas y catering a domicilio. No existe un único cliente ni una única temporada. «La verdad que en todo», responde Antonio cuando se le pregunta dónde se requiere más el servicio.

En el mundo corporativo, la búsqueda de nuevos clientes es más planificada: «La venta en nuevas empresas es una labor proactiva por nuestra parte y más previsible». Los particulares funcionan de otra manera: «Nos suelen contactar ellos y suele ser más impredecible». Y en las bodas existe una relación especialmente estrecha con quienes se encargan de organizarlas: «En el mundo de las bodas trabajamos con muchas wedding planners que llevan años confiando en nosotros».

A eso se suma una marca construida durante más de dos décadas: «Afortunadamente, con 21 años de trayectoria, tenemos una marca muy conocida y consolidada, por lo que todos los días nos entran peticiones».

El crecimiento, dice Antonio, ha sido orgánico: «La empresa ha tenido una evolución sostenida y un crecimiento orgánico». Pero, si hay un logro que destaca por encima del resto, no es precisamente una cifra: «Ha habido cambios de personas, pero el mayor hito es la cohesión del equipo y las ganas que tienen todos por hacer bien su trabajo».

La regla de oro: reconocer lo que hay en el plato

Hay caterings que convierten cada evento en una demostración de vanguardia. SixSens parece sentirse más cómodo en un territorio distinto: el de la comida reconocible, bien ejecutada y con alguna sorpresa.

«Siempre tenemos que estar pendientes de las tendencias gastronómicas, tanto de otros caterings como de restaurantes y distintos proveedores», explica Antonio. También de lo que ocurre más allá de la cocina: «Y también de nuevas experiencias en el mundo de los eventos».

Pero estar pendiente de las tendencias no significa perseguirlas todas: «Nuestras bases siempre son disponer de buena materia prima y que el producto sea reconocible». ¿La fórmula? Cabe en una frase: «Es cocina tradicional en la que a veces le damos un toque distinto».

Antonio sabe que, en una celebración, la sofisticación sirve de poco si el invitado no disfruta. ¿Qué diferencia entonces a SixSens? Él lo resume en dos puntos: «Creo que dos cosas: 1. Nuestra experiencia: nuestra manera de hacer las cosas con frescura y alegría. 2. Nuestra comida: que la gente coma bien, sepa lo que está comiendo y que jamás se quede con hambre».

Es probablemente una de las declaraciones de intenciones más claras que puede hacer un catering: «Al final, lo que queremos es transmitirle confianza a nuestros clientes y que se dediquen a disfrutar de sus celebraciones».

El lujo invisible de que todo salga bien

La parte más sofisticada de un catering no siempre se ve. A veces consiste, precisamente, en conseguir que nadie se dé cuenta de todo lo que está sucediendo detrás.

En ese engranaje, la relación con el cliente es esencial: «Hay mucha competencia y hay que tener en cuenta los gustos y peticiones de los clientes». Pero la experiencia también implica orientar: «Tenemos que tener un buen diálogo con ellos, puesto que también nuestra experiencia les tiene que ayudar a tomar mejores decisiones, más allá de lo que inicialmente tenían previsto».

Es ahí donde entran los 21 años de oficio: conocer los espacios, los tiempos, los proveedores, los ritmos de una boda, lo que funciona en un evento corporativo y aquello que sobre el papel parece estupendo, pero que en la práctica puede convertirse en un problema.

El cliente imagina. El catering aterriza. Y SixSens quiere que, cuando llegue el día, el cliente pueda olvidarse de todo y limitarse a disfrutar.

El próximo capítulo: CasaClub Madrid

Ahora hay un nuevo escenario en el horizonte. «En breve vamos a empezar un nuevo proyecto gastronómico en CasaClub en Madrid», adelanta Antonio. Lo cuenta con la ilusión de quien sabe que los espacios también forman parte de la experiencia: «Es una oportunidad muy buena, pues es un espacio único para eventos y se están haciendo muchas mejoras en el club».

Es, además, una manera de seguir creciendo sin perder el ADN de la compañía: gastronomía, celebración y lugares pensados para reunir a personas.

SixSens mira así hacia delante. No necesita reinventarse para demostrar que sigue viva. Le basta con evolucionar, abrir nuevas puertas y conseguir que cada una de ellas conduzca a una mesa llena.

En casa, los chefs son sus hijos

Y entonces la conversación cambia de tono. Porque si Antonio ha aprendido más de cocina desde que lleva las riendas de SixSens, la respuesta es sí. Aunque quizá no exactamente de la manera que uno imaginaría. «Yo ya era algo cocinillas, pero claro que he aprendido…», reconoce.

En su casa, además, la gastronomía no es un asunto exclusivamente suyo: «La verdad es que los platos estrella en casa los hacen mis hijos». Pedro tiene dos especialidades que ya parecen formar parte del recetario familiar: «Ambos bordan las pastas: Pedro la amatriciana y los fetuccini Alfredo y MiniCari la carbonara». La familia también ha entrado en el terreno japonés: «Y como les gusta la comida japonesa, hemos aprendido a hacer platos de sushi con arroz tostado y pegado».

Antonio Matos y Caritina Goyanes. (Foto: Europa Press)
Antonio Matos y Caritina Goyanes. (Foto: Europa Press)

Y hay una escena que probablemente resume mejor que cualquier otra el presente de Antonio: los domingos en casa: «La verdad es que tengo una suerte inmensa porque en casa comemos fenomenal y los domingos se ocupan ellos de preparar alguna receta especial».

Quizá después de dos años al frente de una empresa dedicada a acompañar algunos de los momentos más felices de los demás, Antonio haya encontrado una de las formas más sencillas de celebrar los suyos: volver a casa y sentarse a la mesa con sus hijos.

SixSens sigue creciendo. Hay nuevos clientes, nuevas bodas, nuevos eventos y un proyecto en CasaClub Madrid a punto de comenzar. Pero los domingos, por suerte, el trabajo termina. Y entonces cocinan ellos.