El último viaje de Iñaki: solo, en ‘low cost’ y sin equipaje
Los posibles compañeros de cárcel de Iñaki Urdangarin
El reencuentro más tenso entre Iñaki Urdangarín y Diego Torres
Ginebra. Cuatro y media de la mañana. Aún no ha amanecido en la ciudad suiza cuando varios periodistas graban a Iñaki Urdangarin en una parada de autobús. La expectación es máxima porque este jueves y en un juzgado como escenario principal se decide el futuro inmediato del cuñado del Rey, condenado a seis años y tres meses de prisión.
Urdangarin guarda silencio ante la prensa. Está tranquilo o al menos eso aparenta. El autobús que esperaba lo lleva hasta el aeropuerto de Ginebra, donde tiene que coger el vuelo EZS1511 dirección Palma de Mallorca. Debe embarcar a las 6 de la mañana porque el avión sale solo 30 minutos después. Viaja solo, vestido con un traje gris marengo que esconde un chaleco de plumas que le resguarda del frío suizo. Solo lleva una única mochila como equipaje y llega muy justo de tiempo al mostrador. Un mostrador naranja que corresponde a la compañía de bajo coste Easyjet.
‘LOOK’ le ha acompañado en todo el trayecto. Tras esperar unos minutos haciendo cola, embarca. Le corresponde el asiento número 22, junto al pasillo, y después de colocar la mochila bajo su asiento por indicación de una azafata, se relaja. Incluso sonríe a unos niños que han comenzado a llorar en la parte de atrás del avión. No va al baño en la hora y cuarto que dura el vuelo. Tampoco se levanta. Tan relajado está durante el viaje que incluso cabecea y llega a conciliar el sueño durante unos minutos.
Su escolta ya le está esperando al otro lado de las puertas del aeropuerto
Una vez el avión aterriza y se comienza a evacuar la nave, Iñaki Urdangarin se levanta para disponerse a salir por la puerta delantera. Entonces abren la trasera, valora que en esa dirección tardará menos y avanza por el pasillo hasta que finalmente sale por la puerta de atrás.
Ya en pista saca un teléfono y hace una llamada. Se comunica con su escolta, que ya le está esperando al otro lado de las puertas del aeropuerto de Palma. “Ya estoy en pista”, le dice. El hombre que le espera, correctamente trajeado, le espera -como bien le había advertido- y juntos avanzan hasta la salida no sin antes equivocarse de puerta.
Entonces comienza la pesadilla. Urdangarin se da de bruces en cuestión de segundos con un remolino de periodistas que esperan impacientes su llegada. Permanece impertérrito. No responde a ninguna pregunta de los periodistas. Avanza con paso firme hasta un Nissan Juke, que espera su llegada. Es el coche que le lleva a los juzgados de Palma. El escenario donde se decide su nueva vida.
Lo último en Cool
-
Se estrena la adaptación de esta novela que es una de las más inquietantes que he leído en años
-
Netflix va a eliminar el drama romántico de toda una generación: es la película perfecta para una noche de verano
-
Isabel Pantoja saca la calculadora y responde a Hacienda: «Los 700.000 euros ya estaban ahí»
-
¿Cuánto sabes de la vida de Pepe Habichuela? El test definitivo sobre el maestro del flamenco
-
Un reportero de TVE tras mostrar las playas de Ceuta llenas de inmigrantes ilegales: «Muchos son licenciados, diplomados y homosexuales»
Últimas noticias
-
La regata costera agita las clasificaciones provisionales de la 44 Copa del Rey Mapfre
-
El Rey recibirá al presidente de Ceuta en Palma para analizar la situación en la ciudad autónoma tras la invasión
-
Se estrena la adaptación de esta novela que es una de las más inquietantes que he leído en años
-
¿A qué hora se estrena la temporada 3 de ‘Mi vida con los chicos Walter’ en Netflix?
-
La reflexión de Brad Pitt sobre el fracaso: «Las dificultades y los fracasos son los que realmente te enseñan»