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DECLARACIONES

El demoledor estado de Cantora: así ha reaccionado Kiko Rivera al ser preguntado por las impactantes imágenes

El estado de abandono de Cantora ha vuelto a situar a la familia Pantoja en el centro de la actualidad

Mientras Isabel Pantoja permanece alejada de la propiedad, Kiko Rivera ha reaccionado con silencio

La situación de la histórica residencia refleja las dificultades económicas que han marcado los últimos años de la familia

  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, llevo años siguiendo de cerca la actualidad social y los personajes que marcan la conversación pública. A lo largo de mi trayectoria he trabajado en medios como Cadena SER, El Independiente, Revista Capital y Diez Minutos, combinando información, análisis y contenido digital. Hoy cuento las historias que hay detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial atención a la actualidad del corazón, las casas reales y el universo televisivo.

La finca de Cantora, durante décadas uno de los símbolos más representativos de la familia Pantoja y del legado del torero Paquirri, vuelve a ocupar el centro de la actualidad del corazón. El estreno del programa vespertino de Mediaset De lunes a viernes ha mostrado por primera vez imágenes exclusivas del avanzado estado de abandono en el que se encuentra la emblemática propiedad, una situación que ha causado un gran impacto entre los espectadores y que ha provocado nuevas reacciones en torno al mediático clan. Las cámaras del espacio televisivo accedieron a la finca meses después de que Isabel Pantoja abandonara definitivamente el inmueble para instalarse en Gran Canaria. La cantante dejó atrás la que había sido su residencia habitual durante años, en un contexto marcado por sus problemas económicos y las deudas que terminaron afectando al futuro de la propiedad. El resultado es una imagen muy alejada del esplendor que durante décadas caracterizó a Cantora.

Las imágenes emitidas reflejan un evidente deterioro tanto en el exterior como en el interior del cortijo. En los jardines predominan las malas hierbas, la vegetación ha crecido sin control y la histórica plaza de toros aparece completamente descuidada. La piscina, otro de los espacios más conocidos de la finca, presenta un agua estancada de color verdoso, cubierta por algas y sin ningún tipo de mantenimiento, una estampa que evidencia el abandono prolongado del recinto.

Kiko Rivera en Sevilla. (Foto: Europa Press)

En el interior de la vivienda la situación resulta igualmente llamativa. Las paredes muestran importantes grietas, humedades y desconchones, mientras que distintas estancias aparecen completamente vacías tras la marcha de Isabel Pantoja. La suciedad acumulada y la presencia de insectos muertos en algunas dependencias refuerzan la sensación de deterioro de una propiedad que durante muchos años fue uno de los lugares más emblemáticos de la prensa del corazón española.

La emisión de estas imágenes ha reavivado el interés por la situación actual de Cantora y por el futuro de un patrimonio que siempre estuvo muy ligado a la historia familiar. La finca fue durante décadas el refugio de Isabel Pantoja y el escenario de numerosos momentos personales y familiares, convirtiéndose además en uno de los lugares más reconocibles para los seguidores de la artista.

La plaza de toros de Cantora. (Foto: Telecinco)

Uno de los focos de atención se ha centrado en Kiko Rivera. El DJ y productor musical, que conoce perfectamente el estado de la finca, ha optado por no pronunciarse públicamente sobre las imágenes difundidas. Según las informaciones conocidas, el pasado 17 de abril accedió a Cantora para retirar diferentes objetos por indicación de su madre, entre ellos varios coches de caballos, cabezas de toro y diversa documentación, una actuación que se produjo después de romper las cerraduras de acceso a la propiedad. Días después de regresar de Gran Canaria, donde pasó unos días junto a Isabel Pantoja, su pareja Lola García y sus hijos, Kiko Rivera retomó su rutina habitual en Sevilla. Fue entonces cuando varios medios de comunicación intentaron conocer su opinión sobre el estado de abandono de Cantora. Sin embargo, el artista evitó responder a las preguntas de los periodistas y mantuvo una actitud completamente reservada.

Su reacción llamó especialmente la atención porque, lejos de mostrar preocupación o intentar explicar la situación de la finca, prefirió guardar silencio mientras continuaba su camino con una sonrisa. Esa actitud ha sido interpretada por algunos como una muestra de indiferencia ante el deterioro del que fuera uno de los bienes más importantes de la familia Pantoja, aunque el propio Kiko Rivera no ha realizado ninguna declaración que permita conocer cuál es realmente su postura.