Así es la mansión de Marcos Llorente en La Finca: luces rojas, spa de lujo y piscina infinita de 10 millones de euros
Marcos Llorente abre las puertas de su refugio de lujo en La Finca valorado en 10 millones
La impresionante casa de Marcos Llorente y Paddy en la urbanización más exclusiva de Madrid

Obsesionado con el bienestar, defensor de las rutinas saludables y apasionado de los espacios pensados para desconectar, el jugador Marcos Llorente del Atlético de Madrid ha convertido su casa en un auténtico santuario personal. La iluminación roja que utiliza al caer la noche, su afición por el vino y la importancia que concede a la calma y la naturaleza ayudan a entender una vivienda donde cada detalle tiene un propósito. Junto a Paddy Noarbe, el futbolista abre las puertas de una de las propiedades más impresionantes de La Finca, la exclusiva urbanización madrileña donde residen algunas de las mayores fortunas y estrellas del deporte español.
En una zona donde las mansiones compiten en tamaño, tecnología y privacidad, la casa de Marcos Llorente consigue diferenciarse por una filosofía mucho más personal. Aquí no hay decoración excesiva ni ostentación clásica. Todo responde a una idea de lujo silencioso basada en materiales nobles, líneas limpias y espacios abiertos bañados por luz natural.

Ubicada en Pozuelo de Alarcón, a pocos minutos del centro de Madrid, La Finca se ha convertido en el gran símbolo del lujo residencial en España. La urbanización destaca por sus impresionantes medidas de seguridad, sus parcelas privadas rodeadas de vegetación y sus enormes viviendas de diseño contemporáneo. Entre sus vecinos se encuentran conocidos empresarios, deportistas y rostros famosos del panorama nacional, especialmente futbolistas de élite que buscan privacidad lejos del foco mediático.
Por esta exclusiva zona han pasado nombres como Cristiano Ronaldo o Karim Benzema, además de directivos y grandes fortunas españolas. Dependiendo del tamaño de la parcela y de las prestaciones, las viviendas en La Finca pueden superar fácilmente los 10 millones de euros, y algunas propiedades alcanzan cifras todavía más altas debido a sus instalaciones de lujo, spa privado, gimnasios o piscinas interiores.
La vivienda fue diseñada junto al estudio TAKK Group y el arquitecto Martín Caballero, quienes trabajaron desde el inicio con la pareja para crear una casa completamente adaptada a su estilo de vida. El resultado es una arquitectura contemporánea donde predominan la piedra natural, la madera de nogal y grandes superficies acristaladas que conectan interior y exterior. De hecho, el propio futbolista ha explicado en varias ocasiones que durante el día apenas necesita encender luces porque el sol invade cada rincón de la vivienda.

El salón principal refleja perfectamente esa búsqueda de equilibrio entre diseño y comodidad. Sofás modulares en tonos crema, una gran chimenea revestida en piedra y piezas de arte contemporáneo convierten el espacio en una estancia elegante pero acogedora. A diferencia de otras viviendas de lujo de La Finca, donde el exceso decorativo suele ser protagonista, aquí domina una estética mucho más serena y funcional.
Uno de los espacios más llamativos es la cocina, concebida casi como una pieza escultórica. La enorme isla central de mármol veteado actúa como eje de la estancia, rodeada de panelados de madera oscura que ocultan electrodomésticos y almacenaje. Todo está pensado para mantener una sensación de orden absoluto. Más que una cocina convencional, parece una extensión natural del salón.

La zona privada mantiene la misma línea minimalista. El dormitorio principal, presidido por una gran cama con dosel de lino, transmite calma desde el primer vistazo. Además, la vivienda incorpora un completo spa privado con sauna, pileta de agua fría y piscina interior, un espacio diseñado tanto para la recuperación física como para el descanso mental.

Sin embargo, el exterior es probablemente la parte más espectacular de la propiedad. Rodeada de olivos y vegetación, la parcela ofrece una privacidad casi absoluta. La piscina infinita, perfectamente integrada en el paisaje, recuerda más a un hotel boutique mediterráneo que a una urbanización a las afueras de Madrid.
