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Así fue la boda de Elena Rivera y David Redondo: discreción, elegancia y mucho amor

España la vio crecer delante de las cámaras interpretando a Karina en Cuéntame cómo pasó y ahora la ha visto dar uno de los pasos más importantes de su vida. La actriz Elena Rivera se ha dado el «sí, quiero» con David Redondo, subdirector de comunicación de Atresmedia, en una boda marcada por la discreción, la elegancia y el perfil bajo que siempre ha caracterizado a la pareja. Son pocos los detalles que han trascendido del enlace, pero las imágenes compartidas en redes sociales confirman algo evidente: los recién casados atraviesan uno de los momentos más felices de sus vidas.

Pocos sabían que la pareja estaba a punto de pasar por el altar y fue precisamente durante una entrevista en el programa de Sonsoles Ónega cuando la noticia comenzó a salir a la luz. «Me están diciendo que te casas», le comentaba la presentadora entre sonrisas. Visiblemente sorprendida y algo nerviosa, la actriz respondía: «Ay, madre mía. A ver, sí, sí. Esto realmente está enfocado a celebrar y juntar a mi gente». Una respuesta sencilla, natural y muy en la línea de la discreción con la que ambos han gestionado siempre su relación.

(Foto: @elenarivera)

La mañana del enlace comenzaba con una pista inesperada. Elena compartía en sus redes sociales una fotografía tomada desde una habitación del Mandarin Oriental Ritz Madrid, con vistas privilegiadas al Museo del Prado y acompañada de una frase tan breve como reveladora: «Today is the day».

La actriz atraviesa además uno de los mejores momentos de su carrera profesional. Tras el estreno de Perdiendo el juicio, la ficción protagonizada por una abogada con trastorno obsesivo compulsivo, Elena Rivera ha vuelto a situarse entre los nombres más destacados de la interpretación española y ha demostrado, una vez más, la versatilidad que lleva años convirtiéndola en uno de los rostros más queridos de la pequeña pantalla.

Madrid fue el escenario elegido para sellar su historia de amor y ni siquiera las altas temperaturas que estos días castigan la capital lograron empañar el ambiente de celebración. A la salida de la ceremonia, los novios aparecieron radiantes, sonrientes y visiblemente emocionados.

El vestido de novia de Elena Rivera

En cuanto al vestido, Elena Rivera apostó por la elegancia de las líneas clásicas y por una silueta atemporal que le sentaba especialmente bien. El diseño estaba compuesto por un favorecedor cuerpo tipo corsé que daba paso a una amplia falda con volumen y movimiento, evocando la esencia de los vestidos de novia más tradicionales. Un auténtico vestido de princesa, pero sin excesos ni artificios innecesarios.

(Foto: Instagram)

La actriz completó el estilismo con un delicado ramo de rosas blancas y un beauty look igualmente sofisticado. Optó por recoger la melena en un moño bajo del que nacía un espectacular velo de encaje, consiguiendo ese equilibrio tan difícil entre la sencillez y la sofisticación que suele definir a las novias más elegantes.

La elegancia del novio

Por su parte, David Redondo hizo gala de la elegancia masculina con un clásico esmoquin negro acompañado de camisa blanca, fajín y un discreto detalle floral en la solapa que aportaba personalidad al conjunto sin restarle sobriedad.

Uno de los momentos más especiales de la celebración llegó ya durante el banquete. Micrófono en mano y rodeada de familiares y amigos, Elena sorprendió a su ya marido interpretando con enorme cariño Be My Baby, el mítico tema que The Ronettes lanzaron en 1963 y que terminó convirtiéndose en uno de los himnos románticos más reconocibles de la música internacional.

(Foto: Instagram)

En cuanto al menú, y tal y como ha desvelado la revista Lecturas, los novios apostaron por una propuesta elegante, sencilla y centrada en el producto. La carta, sellada con lacre blanco y encabezada por el lema «Porque cuente – D&E», en referencia a las iniciales de los protagonistas, comenzaba con una lubina asada acompañada de noodles de calabacín y zanahoria con vinagreta bilbaína.

El segundo plato consistió en un salteado de solomillo al Périgord con champiñones y tirabeques sobre una suave crema de patata. Antes del postre, los invitados disfrutaron de un sorbete de mojito pensado para limpiar el paladar y, como broche final, llegó un cremoso de mascarpone acompañado de salsa de café de Colombia.

La propuesta gastronómica estuvo acompañada por dos referencias clásicas y muy reconocibles: el blanco Terras Gauda y el tinto Marqués de Riscal Reserva.

Durante todos estos años, Elena Rivera y David Redondo han conseguido mantener su historia de amor lejos de los focos y quizá esa haya sido precisamente la clave de su éxito. Habitualmente, es él quien comparte pequeños momentos y planes de pareja en redes sociales, mientras que la actriz ha preferido reservar su vida privada y centrar su exposición pública en el terreno profesional. Viendo el resultado, parece que la fórmula les ha funcionado a la perfección.