Arantxa Sánchez Vicario desvela su calvario tras el divorcio de Santacana: «Los 36 millones desaparecieron»
Arantxa Sánchez Vicario se ha sincerado como nunca sobre el difícil momento que atraviesa tras su divorcio
La ex tenista ha asegurado que los 36 millones de euros que ganó durante su carrera se han esfumado
Además, ha reconocido que ha recurrido a la terapia para superar el impacto emocional de todo lo vivido
Durante años fue sinónimo de éxito, esfuerzo y gloria deportiva. Arantxa Sánchez Vicario conquistó cuatro títulos de Grand Slam, alcanzó el número uno del mundo y acumuló una fortuna que rondó los 36 millones de euros gracias a una de las carreras más brillantes del tenis español. Sin embargo, detrás de los trofeos y los reconocimientos se escondía una historia que terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla. Ahora, la ex tenista ha decidido abrirse como nunca en Universo Calleja, donde ha relatado con una sinceridad desgarradora cómo perdió prácticamente todo su patrimonio, el impacto emocional de su divorcio de Josep Santacana y la dura realidad económica a la que todavía sigue haciendo frente.
Visiblemente emocionada durante su conversación con Jesús Calleja, Arantxa Sánchez Vicario confesó que sigue pagando el precio de uno de los episodios más difíciles de su vida. La exdeportista explicó que, tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía por el caso de alzamiento de bienes relacionado con una deuda millonaria con el Banco de Luxemburgo, actualmente destina el 50% de todas sus ganancias al banco para cumplir con el pacto que le permitió evitar el ingreso en prisión. «Yo no entré en la cárcel porque estoy pagando el 50% de mis ganancias al banco», aseguró entre lágrimas. Una frase que resume el enorme peso que continúa soportando años después de que estallara el escándalo judicial que acabó sentándola en el banquillo junto a su entonces marido, Josep Santacana. La ex tenista fue condenada a dos años de prisión tras reconocer los hechos y colaborar con la Justicia, mientras que su ex marido recibió una pena superior.