Aitana arranca sus cuatro conciertos en Madrid: mueve 2 millones de euros por gira y su equipo desvela cómo mantiene su imperio bajo control
Desde COOL hemos podido hablar con una persona muy próxima al entorno profesional de la cantante
Cada gesto, cada cambio de look o cada decisión profesional genera titulares y un intenso debate en redes sociale
Aitana cerró 2025 como una de las artistas más poderosas del panorama nacional: se calcula que una gira por España puede reportarle hasta dos millones de euros, al margen de campañas, derechos musicales y plataformas digitales. Solo Spotify, con más de 17 millones de oyentes mensuales, podría generarle más de 300.000 euros al año. Y eso fue antes de que Superestrella se convirtiera en el himno del Mundial. Para descubrir la dimensión real del fenómeno, en COOL hemos hablado con alguien de su equipo: su relato sobre cómo se gestiona todo desde dentro resulta tan sorprendente como revelador y esclarecedor.
Aitana se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de la música española. Cada concierto, cada aparición pública y cada publicación en redes sociales genera una enorme expectación. Sobre el escenario, todo parece estar perfectamente medido: desde el vestuario hasta el maquillaje, el peinado o el estilismo. Detrás de esa imagen hay un amplio equipo de profesionales que trabaja para que cada detalle salga según lo previsto.
Sin embargo, ese mismo equipo mantiene un perfil extremadamente discreto. Tanto que, en la práctica, resulta casi imposible conocer de primera mano cómo trabajan con la artista o cuáles son los secretos que hay detrás de su impecable puesta en escena.
Desde COOL hemos podido hablar con una persona muy próxima al entorno profesional de la cantante, que explica hasta qué punto existe un estricto control sobre cualquier comunicación con los medios. La norma afecta incluso a cuestiones aparentemente inofensivas, como hablar de tratamientos de belleza, maquillaje o preparación antes de un concierto.
El blindaje de Aitana a su equipo
«Te lo agradezco, pero el equipo de Aitana no me deja hablar con prensa sobre nada, porque me puedo llevar una bronca», asegura esta fuente, que prefiere mantenerse en el anonimato. Una respuesta que refleja el elevado nivel de confidencialidad que rodea todo lo relacionado con la artista. No se trata únicamente de evitar conversaciones sobre su vida privada, sino también de impedir que trasciendan detalles del trabajo cotidiano que realizan los profesionales que la acompañan en giras, sesiones fotográficas o eventos públicos.
Los datos económicos fueron facilitados por Forbes, que analizó las distintas vías de ingresos de la artista y realizó estas estimaciones a partir de su actividad durante 2025. En una industria donde estilistas, maquilladores, peluqueros o expertos en estética suelen compartir con naturalidad los procesos creativos detrás de un posado o de una alfombra roja, el caso de Aitana llama la atención por el hermetismo con el que se gestiona cualquier información relacionada con su imagen.
Ese control responde, en buena medida, a una estrategia de comunicación muy definida. Las grandes estrellas internacionales llevan años apostando por centralizar los mensajes que llegan al público y limitar las declaraciones de quienes forman parte de su círculo profesional. De esta manera, se evita que se difundan informaciones contradictorias, interpretaciones fuera de contexto o detalles que la propia artista prefiera reservar.