Amancio Ortega estrena verano en su yate de 35 millones de euros en la ría de Aldán
Amancio Ortega se ha adelantado al verano con una nueva escapada a bordo de su espectacular yate Valoria B
El empresario, acompañado por su mujer, Flora Pérez, y varios amigos, disfrutó de un fin de semana marcado por la discreción y el lujo silencioso
El Valoria B, una de las embarcaciones privadas más exclusivas de España, permaneció fondeado frente a Aldán

A sus 90 años, Amancio Ortega sigue demostrando que sabe moverse entre el lujo más exclusivo y la absoluta discreción. Mientras medio mundo observa cada paso de los multimillonarios internacionales en Saint-Tropez, Capri o Mónaco, el fundador de Inditex vuelve a refugiarse en uno de sus rincones favoritos de Galicia para arrancar, antes que nadie, la temporada de verano. Y lo ha hecho a bordo del impresionante “Valoria B”, el espectacular yate con el que el empresario gallego lleva meses recorriendo la costa española lejos de focos y grandes exhibiciones públicas.
La última escapada de Ortega ha tenido como escenario la ría de Aldán, en Cangas do Morrazo, uno de los destinos más discretos y exclusivos de las Rías Baixas. Allí apareció hace apenas unos días el Valoria B, adelantándose incluso al inicio oficial del verano y sorprendiendo a los vecinos de la zona, acostumbrados desde hace años a la presencia del empresario textil en este pequeño paraíso gallego conocido como el «Caribe gallego». El yate fondeó frente a la antigua fábrica de Ameixide, el lugar habitual donde Ortega y su familia suelen pasar largas temporadas cuando buscan desconectar del ruido mediático. Según ha trascendido, la embarcación llegó procedente de Sangenjo —puerto base habitual del barco— con parte de su tripulación para comenzar las tareas de preparación de cara a la temporada estival. Sin embargo, el viaje terminó convirtiéndose también en una auténtica escapada familiar junto a su mujer, Flora Pérez, y varios amigos cercanos.

Lejos de la imagen pública asociada a uno de los hombres más ricos del planeta, la presencia de Ortega en Aldán mantiene desde hace años una especie de pacto silencioso con los vecinos de la zona. Allí no hay paparazzis persiguiéndole constantemente ni despliegues extravagantes de seguridad. Todo lo contrario. El empresario siempre ha buscado precisamente eso: normalidad, privacidad y tranquilidad. Y Aldán se la ofrece.
Las imágenes captadas durante el fin de semana han vuelto a llamar especialmente la atención por el excelente estado físico del fundador de Zara. A sus 90 años, Ortega fue visto desembarcando desde una de las zodiacs auxiliares del Valoria B sin necesidad de ayuda y subiendo las escaleras del puerto con total naturalidad, acompañado por miembros de la tripulación y personas de su círculo más cercano. Una escena poco habitual teniendo en cuenta el hermetismo con el que suele proteger su vida privada. Pero más allá de la imagen del empresario, el gran protagonista vuelve a ser el propio Valoria B, una de las joyas náuticas más impresionantes que navegan actualmente por España. Construido por el prestigioso astillero neerlandés Feadship y entregado recientemente, el yate representa una auténtica obra de ingeniería flotante diseñada para el máximo confort y privacidad. Con cerca de 47 metros de eslora —aunque algunas informaciones elevan la cifra hasta los 67 metros si se incluyen determinadas especificaciones técnicas—, la embarcación dispone de varias cubiertas, zonas privadas de ocio, piscina, amplios salones interiores y sistemas de navegación de última generación que permiten desplazamientos silenciosos y extremadamente estables.

Todo en el Valoria B está pensado para convertir el mar en una residencia de lujo completamente autónoma. De hecho, durante el fin de semana la embarcación permaneció fondeada frente al muelle de Aldán sin necesidad de tocar tierra en ningún momento, más allá de los desplazamientos puntuales realizados en zodiac. Una dinámica que encaja perfectamente con el perfil reservado de Ortega, que siempre ha intentado evitar la exposición pública incluso durante sus vacaciones.
El nombre del yate tampoco es casual. «Valoria» hace referencia a Valoria la Buena, el pueblo de Valladolid donde nació la madre del empresario y donde él mismo pasó parte de su infancia. Un guiño familiar y sentimental que conecta directamente con la forma en la que Ortega ha construido históricamente su universo empresarial y personal: discreto, ligado a sus raíces y alejado de la ostentación clásica de otros magnates internacionales.

La escapada coincidió además con un fin de semana especialmente simbólico para Galicia. El regreso del empresario a A Coruña estaba previsto justo cuando el Deportivo de La Coruña podía certificar su ansiado ascenso a Primera División, un acontecimiento seguido muy de cerca por Ortega, históricamente vinculado emocionalmente al club coruñés.