Así es Slowlove, la marca de ropa y complementos de Sara Carbonero e Isabel Jiménez
Las periodistas comenzaron su aventura empresarial en 2015
Su firma de moda es sostenible y en la actualidad opera dentro de Cortefiel
En el año 2015, Sara Carbonero e Isabel Jiménez lanzaban al mercado su propia firma de moda bajo el nombre de Slowlove. Asegurando que nacía bajo una filosofía de entender la vida y con el objetivo de cuidar el planeta a través de prendas sostenibles, lo cierto es que ellas mismas han sido las mejores embajadoras y modelos de una marca que ha ido evolucionando con el paso de los años. Así lo han demostrado ellas mismas luciendo sus diseños de estilo boho chic en multitud de ocasiones a través de sus redes sociales y en los diferentes actos públicos a los que acudían.
Muy implicadas en su faceta empresarial, las periodistas daban un giro de guion en 2021 al asociarse con Tendam e integrar su parte operativa dentro de Cortefiel. «Ha sido un camino bonito, toda una aventura, pero también ha habido momentos muy duros. Por eso, admiro tanto a la gente emprendedora porque nosotras hemos estado ahí y no es fácil. Piensa que empezamos en una oficina de 50 metros cuadrados donde hacíamos todo y teníamos todo, hasta el almacén», explicaba Isabel Jiménez en una entrevista a Vogue España.
Ahora, la marca ha crecido en todos los sentidos, y es que no solo cuenta con colecciones más grandes sino que está presente en tiendas físicas además de la opción de compra online. En su propuesta destacan los vestidos, que se han convertido en una de las prendas más icónicas de la firma, así como las blusas, las chaquetas, los chalecos, los jerséis e incluso las prendas deportivas. Así mismo, Slowlove tiene espacio para accesorios tales como zapatos, bolsos, sombreros, cinturones y bisutería.
Se trata de prendas que siguen las tendencias actuales y que están pensadas para «una mujer libre, independiente y comprometida con el planeta». Así lo destaca Isabel Jiménez en la página oficial de la marca. En ella habla de diseños confortables, versátiles y funcionales a base de materiales como algodón orgánico o poliéster reciclado que, según las creadoras, encierran su propia historia. Y es que antes de ser una empresa, dicen, son una familia.
Pero en esta aventura, las «comadres», como se llaman de manera cariñosa Sara e Isabel, no están solas. Hace solo unos días las periodistas presentaban la última colección de la firma en el madrileño Café de Berlín con invitados de la talla de Mónica Cruz, Vanessa Romero, Elena Tablada y Ariadne Artiles, entre otros.
Además, la fiesta contó con dos conciertos: el de Crystal Fighters y el de Colectivo Panamera. Este último es el grupo de Nacho Taboada, pareja de Sara Carbonero y uno de sus mayores apoyos tanto a nivel personal como a nivel profesional. Para ella, Slowlove es una forma de ver la vida «con calma, delicadeza y mimo». «Es una manera de apreciar el tiempo y saborear los pequeños detalles», sentencia. De esta forma, ambas creadoras destacan que su estética, a la que denominan folk urbano, viene a ser la unión del estilo bohemio y romántico adaptado a prendas para el día a día.
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