Castilla y León
Jesús Calleja

Con 400 personas y rodeado de naturaleza: así es el refugio de Jesús Calleja en un pequeño pueblo de Castilla y León

A Jesús Calleja estamos acostumbrados a verlo prácticamente en cualquier parte menos en casa. Desde que en 2007 se estrenó Desafío extremo, los viajes han ocupado buena parte de su trabajo en televisión. Pero cuando toca volver, el presentador no ha elegido Madrid ni ninguna otra gran ciudad para instalarse. Su casa está en León y, concretamente, en un pueblo en el que viven menos de 400 personas.

Se trata de Golpejar de la Sobarriba, que pertenece al municipio de Valdefresno. Calleja tiene allí una casa de unos 400 metros cuadrados y una finca mucho mayor, de aproximadamente 15.000. Tampoco se ha ido demasiado lejos de sus orígenes. Nació en Fresno de la Vega y León sigue siendo el lugar al que regresa después de sus viajes con Universo Calleja o Volando Voy que son sus actuales programas para Mediaset. En Golpejar, además, tiene algo que difícilmente encontraría viviendo en el centro de una gran ciudad: mucho terreno alrededor de casa y naturaleza a pocos pasos.

El pueblo leonés en el que Jesús Calleja tiene su casa

Golpejar de la Sobarriba está a unos 20 minutos en coche de León y pertenece al municipio de Valdefresno. Allí viven menos de 400 personas y es el lugar que Calleja escogió para instalar su casa y, aunque tiene la ciudad bastante cerca, su día a día transcurre en un entorno mucho más rural. La parcela en la que se encuentra la vivienda tiene unos 15.000 metros cuadrados. Hay sitio de sobra y hasta cuenta con un helipuerto. Este último detalle tiene bastante que ver mucho con el presentador y aventurero, que lleva años pilotando y utilizando helicópteros tanto en su vida personal como en algunos de sus programas como en Volando Voy.

Y no vive solo. Quienes siguen al presentador en redes sociales seguramente habrán visto más de una vez a sus perros, varios de ellos adoptados. Flash, Gordo, Babu y Tintín son algunos de los nombres que ha compartido. En lugar de un piso o una vivienda rodeada de edificios, Calleja ha preferido tener terreno y campo alrededor, algo que también le permite disfrutar de los animales con bastante más libertad.

Así es por dentro la casa de Jesús Calleja

El chalet tiene alrededor de 400 metros cuadrados y no es la típica casa de campo de decoración completamente rústica. Hay madera y algunos detalles que recuerdan a ese estilo, pero también muebles y acabados bastante modernos. La entrada, por ejemplo, tiene una gran puerta de hierro que ya llama la atención antes de llegar a las principales habitaciones.

En el salón aparecen algunos de los elementos más reconocibles de la casa. El techo conserva vigas de madera a la vista y buena parte de una de las paredes está ocupada por grandes ventanales. Desde allí se ve el terreno que rodea la vivienda. No hace falta demasiada decoración para recordar que la casa está en mitad de un entorno rural porque el campo se ve directamente desde dentro.

Lo más llamativo, sin embargo, probablemente sea el sofá. Calleja ha dejado a un lado los habituales tonos beige o gris y ha escogido un modelo modular en el que se mezclan verdes, amarillos y fucsias. En las estanterías hay libros y diferentes recuerdos, mientras que para el comedor ha optado por una gran mesa de madera. Es una zona preparada para sentarse con bastante gente, algo lógico en una casa con espacio de sobra para recibir visitas.
Una cocina moderna y espacios conectados

La cocina continúa con el carácter contemporáneo de buena parte de la vivienda. Predomina el mobiliario blanco, que contrasta con paredes más oscuras, mientras que la encimera adquiere protagonismo gracias a un acabado de mármol con vetas doradas. A pesar de cuidar la parte estética, se trata de un espacio pensado para utilizarse a diario y conectado con las principales zonas comunes.