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MALLORCA

El vertedero secreto de los carteristas en Mallorca: DNI y pasaportes tirados en un parking de Playa de Palma

El usuario de Instagram @okskar_mallorca saca a la luz un aparcamiento donde los ladrones abandonan la documentación tras robar el dinero

Macrooperación policial: detenidos 19 carteristas argelinos que robaban y pegaban a los turistas de las playas de Palma y Calvià

Playa de Palma vuelve a estar en el foco mediático, y no precisamente por algo positivo. El usuario de Instagram @oskar_mallorca ha sacado a la luz la existencia de un aparcamiento utilizado de forma sistemática por los carteristas para arrojar al suelo todo tipo de documentación personal de las víctimas una vez que los ladrones se han apoderado del dinero en efectivo.

El escenario de los hechos está situado concretamente a escasos metros del conocido complejo Mega-Park. Un punto estratégico que, según ha grabado y denunciado este residente de la isla, se ha convertido en el vertedero habitual de los ladrones, quienes roban las carteras a turistas y despistados en la playa o en locales cercanos, corren al parking para ponerse a cubierto de testigos o policía, meten la mano, se quedan con el dinero en efectivo y tiran el resto al suelo.

Lo impactante de este macabro hallazgo no es solo ver las carteras vacías que se amontonan entre coches estacionados, sino que dentro de ellas se encuentran todavía todo tipo de documentos nacionales de identidad, pasaportes, tarjetas de conducir y documentación personal de decenas de víctimas, la gran mayoría turistas extranjeros. Y es que para los carteristas, esos plásticos no valen nada y se desechan al instante.

Sin embargo, para los visitantes, dejarlos tirados en el suelo significa arruinarles el viaje por completo, obligándoles a pasar el día entre comisarías de policía a 35 grados y gestiones de última hora en sus embajadas para poder coger el avión de vuelta.

La voz de alarma de @okskar_mallorca ha corrido como la pólvora en redes sociales, sirviendo como un tirón de orejas colectivo tanto para las autoridades como para los propios visitantes. Su mensaje es directo y sin filtros: no hay necesidad de arriesgarse a perder la documentación de esta manera. Un recordatorio amargo de lo que ocurre a plena luz del día a pocos pasos de la fiesta y la playa.