Proyecto Hombre bate récords en Baleares de adictos atendidos por cocaína y alcohol: 3.200
Es la cifra más alta de su hstoria con una edad media de los usuarios de 40 años
La adicción a estas dos sustancias es la causa del 72,6% de las intervenciones

Proyecto Hombre bate récords en Baleares de adictos atendidos por cocaína y alcohol: 3.200 el año pasado, lo que implica el número más elevado de personas asistidas por la entidad en su historia y supone un incremento anual del 4,8%.
Estos son algunos de los datos que ha dado a conocer la entidad en la presentación de la memoria anual de la entidad relativa 2025, que han presentado el presidente de Proyecto Hombre Baleares, Jesús Mullor, y el director terapéutico de la entidad, Sergi Canals.
El número de personas diariamente atendidas se ha incrementado en unas 22 en el último año (de 987,1 se ha pasado a 1.009,4), con una mayor presencia de hombres (pasan del 77,4% al 78,4%) respecto a las mujeres (del 22,6% al 21,6%).
Mullor ha puesto de relieve el incremento paulatino de la edad media de los usuarios, que en 2025 ha sido de 39,4, mientras que hace cinco años estaba en los 37,7. Esta edad media es más elevada en el caso de las mujeres atendidas (unos 40,5 años) y más baja en los hombres (39,1 años).
En cuanto a la principal sustancia de adicción de estas personas, la cocaína es la que presenta una mayor prevalencia (el 27,7%), por detrás se sitúa el alcohol (24,1%) y en tercer lugar la mezcla de ambas (20,8%). Todo esto hace que las dos sustancias provoquen el 72,6% de las intervenciones de Proyecto Hombre Baleares.
Esto ha apuntado que supone un cambio con los patrones detectados hace tiempo, que era un perfil de usuario más juvenil cercano a los 20 años y ligado al consumo de la heroína.
La dependencia por sexos varía, ya que mientras la principal sustancia en las mujeres es el alcohol en un 32,9% de los casos por delante de la cocaína (con un 24,5%), en los hombres es la cocaína con un 28,6% por encima del alcohol (con un 21,5%).
Canal ha pasado a detallar la variedad de recursos residenciales de los que dispone la entidad para atender a las personas que así lo requieran y la estimación que hacen es que un 12% de los usuarios necesitan entrar en alguno de ellos para que su terapia se pueda desarrollar con éxito.
Por un lado, estaría el centro de deshabituación, que sería un servicio de carácter sociosanitario dirigido a personas con problemas de adicciones a sustancias. El pasado año habrían pasado por él unas 173 personas, 131 hombres y 42 mujeres.
Existe un primer dispositivo residencial para personas adictas de media exigencia para atender pacientes con diagnósticos diversos y del Programa de Mantenimiento de Metadona, en el que pueden permanecer alrededor de un año. Allí se han destinado 121 personas, 88 hombres y 33 mujeres.
El segundo recurso residencial sería para personas consumidoras de sustancias adictivas, con una importante desestructuración personal y social. En este caso es un centro de alta exigencia, por lo que tendría que haber una mayor predisposición para el cambio. En este punto han pasado unas 166 personas, 138 hombres y 28 mujeres.
La cuarta residencia está orientada a personas que exclusivamente tienen problemas con el alcohol y comprende un programa educativo-terapéutico de unos nueve meses. En este 2025 se ha atendido a 87 personas, 51 hombres y 36 mujeres.
Canal ha explicado que estos programas se desarrollan en un ambiente de convivencia y de pertenencia a una comunidad, con un proceso autónomo y una fase de reinserción social.
Cualquiera es recuperable
Así, ha recalcado que se trata de personas con un cierto grado de «estigma» de que «no se puede hacer nada», pero desde la entidad han lanzado el mensaje de que, cualquier persona, «por muy hondo que caiga, es recuperable» y de que de las adicciones «se puede salir».
Aun así, el responsable terapéutico ha reconocido que hay una realidad social que «no pueden esconder» y hay problemas como el acceso a la vivienda que «afectan» a estos procesos.
Consultado por la relación que puede haber entre los índices de personas atendidas por Proyecto Hombre con el modelo turístico y de ocio de Baleares, Mullor ha sostenido que sí hay una correlación entre el mundo de la fiesta y la droga, algo que ha reivindicado que se debería «combatir y denunciar». Por otro lado, ha remarcado que hay alternativas de ocio «sin comprar papeletas para destrozar tu vida».
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