OkBaleares
SUCESOS

Una niña relata en el juicio el calvario de violaciones que sufrió a manos de su padre en Mallorca: «Me hacía cosas de mayores»

La menor, que en el momento de los hechos tenía 6 años, asegura que su progenitor abusaba de ellos cuando se quedaban solos

La niña de tan sólo 6 años que fue violada por su propio padre durante tres años en Mallorca ha asegurado en el juicio que le hacía «cosas de mayores» cuando se quedaban solos en la casa.

La vista arrancó la semana pasada en la Audiencia Provincial de Baleares con las primeras declaraciones de testigos, pero este martes se ha iniciado la reproducción de la exploración a la menor, en la que relataba que le contó a una conocida, más mayor, los episodios con su progenitor y que fue ella la que le dijo que aquello eran abusos sexuales.

Según el relato de la niña, en una ocasión, estando en el sofá, el hombre le bajó los pantalones a la niña y la violó, aunque ella trató de impedírselo. «Me dolió y le empujé», ha indicado ante el juez.

La Fiscalía solicita para el acusado un total de 12 años de prisión como supuesto autor de un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años, así como el pago de una indemnización de 50.000 euros debido al daño moral causado.

De acuerdo con el relato fiscal, las agresiones comenzaron al menos en el año 2020, coincidiendo con la temprana infancia de la víctima, y se extendieron de manera continuada en el tiempo hasta diciembre de 2023. El escenario de los abusos se localizó inicialmente en el domicilio del procesado, situado en el municipio de Palma, y posteriormente prosiguió en una nueva vivienda a la que el acusado se trasladó en la localidad de Bunyola.

El escrito detalla que el procesado sometió a la menor a tocamientos repetidos en sus partes íntimas por debajo de la ropa. Asimismo, el hombre la obligaba a realizarle masturbaciones tomándola de la mano de forma impositiva. En otra de las ocasiones relatadas, el imputado aprovechó el momento en que la niña se encontraba acostada en su cama para perpetrar nuevas agresiones sexuales contra ella.

El episodio de mayor gravedad recogido por la acusación tuvo lugar en la vivienda de Bunyola, cuando la víctima ya había alcanzado los 9 años. Mientras ambos se encontraban a solas en el sofá del salón, el acusado consumó la violación.

Como consecuencia directa de este historial de abusos, la menor padece graves secuelas anímicas, entre las que se describen una profunda tristeza, preocupación constante, un sentimiento de vergüenza y una culpa totalmente infundada. Debido a este cuadro clínico, la víctima ha requerido tratamiento psicológico especializado de apoyo.