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SUCESOS

Cámaras de seguridad graban a ladrones asaltando restaurantes del barrio de Santa Catalina de Palma

Los comerciantes denuncian una oleada de robos en establecimientos de la Avenida Argentina y calle Fábrica

Los comerciantes y restauradores del barrio palmesano de Santa Catalina alertan del preocupante aumento de robos en plena madrugada en restaurantes y bares de la zona. Unos episodios que se suceden muchas noches en las principales calles de la barriada como Avenida Argentina o la calle Fábrica.

En muchas ocasiones los ladrones consiguen perpetuar el robo sin ser cazados, pero esta vez uno de ellos ha sido grabado por las cámaras de seguridad de uno de los restaurantes afectados, situado en la calle Fábrica. En el vídeo al que ha tenido acceso OKBALEARES se puede ver a un varón con la cara tapada accediendo al establecimiento en plena madrugada.

Una vez consigue acceder al interior se va directo a la caja registradora y sustrae monedas y billetes que se encuentra para posteriormente huir del lugar a la carrera. Los trabajadores del restaurante ya han enviado las imágenes a la Policía Nacional y han denunciado lo sucedido con el objetivo de que los agentes identifiquen y arresten al sospechoso.

Los afectados aseguran a este periódico que son varios los robos de este estilo que se han producido en comercios de Santa Catalina durante los últimos meses. SegÚn explican, no se trata de un caso aislado, sino de una realidad que ha ido creciendo con el paso del tiempo por toda la barriada, y los bares y restaurantes no son los únicos objetivos de los ladrones.

Hace unos pocos meses los vecinos de Santa Catalina denunciaron la creciente oleada de robos en el interior de coches aparcados. En una ocasión, varios residentes sorprendieron en plena madrugada a dos jóvenes marroquíes rompiendo los cristales de vehículos para llevarse objetos de valor de dentro.

La escena despertó la indignación de los residentes, quienes, lejos de amedrentarse, los grabaron con sus teléfonos móviles, se enfrentaron a ellos y consiguieron que huyeran del lugar por la presión vecinal.