El tren más espectacular de España es un museo de la Belle Époque: sólo admite 48 pasajeros y recorre un Patrimonio de la Humanidad
El Tren Costa Verde Express te transporta en el tiempo para un viaje de auténtico lujo
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Una de las maneras más bonitas de viajar es en tren y si eres aficionado a estos y tu sueño es poder subirte a un modelo antiguo como el Orient Express, debes saber que en España existe algo parecido, con rutas increíbles, con todo el encanto del pasado, aunque con el servicio y la comodidad del presente, y eso sí, unos precios que muchos considerarán de lujo.
Se trata del Costa Verde Express una iniciativa de Renfe que parte de aquella época en la que los grandes viajes ferroviarios estaban asociados precisamente al lujo, los coches revestidos de madera y largas jornadas en las que el trayecto importaba tanto como el lugar al que se quería llegar. De este modo, la comparación con el mítico Orient Express resulta casi inevitable aunque el tren español conserva mucho más, el aire de los ferrocarriles de la Belle Époque, y circula entre paisajes y ciudades del Cantábrico. Su itinerario principal une Bilbao y Santiago de Compostela durante seis días y cinco noches, atravesando País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia, con la posibilidad de realizar el recorrido también en sentido contrario.
Además, el número de viajeros está muy lejos del que puede encontrarse en un tren convencional. Sólo dispone de 24 habitaciones Gran Clase y admite un máximo de 48 pasajeros. Un grupo reducido que durante varios días duerme, desayuna y participa en parte de las actividades a bordo mientras conoce algunos de los lugares más destacados del norte.
El tren más espectacular de España es un museo de la Belle Époque
La historia del Costa Verde Express está ligada a la de El Transcantábrico, el tren turístico que comenzó a recorrer el norte español en la década de los 80. Con el tiempo, aquel proyecto dio lugar a propuestas diferentes: El Transcantábrico Gran Lujo y el Transcantábrico Clásico, que posteriormente pasó a denominarse Costa Verde Express. Su aspecto busca recuperar la atmósfera de los grandes viajes ferroviarios de finales del siglo XIX y principios del XX sin renunciar a las comodidades actuales. Los coches salones tienen un papel especialmente importante. Son cuatro y funcionan como restaurante y lugares de reunión durante el recorrido. Allí se sirven desayunos y algunas comidas y cenas, pero también se organizan actuaciones, música en directo y actividades nocturnas.
Las habitaciones siguen la misma idea. Cada una ocupa aproximadamente seis metros cuadrados incluyendo el baño privado y está revestida de madera. Dispone de cama de matrimonio de 1,35 por 1,80 metros, minibar, caja fuerte, armario, escritorio, teléfono y climatización individual. Durante la noche ocurre además algo poco habitual en un viaje ferroviario: el tren permanece estacionado. De esta manera, el movimiento de los vagones no interfiere en el descanso y el desplazamiento continúa al día siguiente.
Seis días para cruzar el norte de España
El itinerario puede comenzar en Bilbao o en Santiago de Compostela. Si se parte desde la capital vizcaína, el primer día incluye una visita a Bilbao y al Museo Guggenheim antes de continuar hacia Santander. Durante las jornadas siguientes el viaje pasa por Santillana del Mar, con una visita a la neocueva de Altamira, y continúa hacia Llanes. Asturias ocupa buena parte del recorrido, con paradas o excursiones por lugares como Arenas de Cabrales, Oviedo, Gijón y Luarca.
Después llega Galicia. Ribadeo sirve de puerta de entrada antes de desplazarse hasta Taramundi y el complejo etnográfico de Os Teixois. El tren continúa hacia Viveiro y, durante la última jornada, alcanza Ferrol. Desde allí, los pasajeros se trasladan hasta Santiago de Compostela, cuyo casco histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El viaje en sentido contrario sigue una ruta similar, aunque modifica el orden de las visitas. En ambos casos, un autocar acompaña al tren para realizar los desplazamientos hasta localidades, restaurantes y lugares que no se encuentran junto a las vías.