China revoluciona la propia raza humana: el primer ímplante de un chip para el cerebro ya es una realidad comercial

Publicado el: 27 de julio de 2026 a las 15:33
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Cirujanos del Hospital Huashan de Shanghái durante la primera implantación comercial del chip cerebral NEO en un paciente con lesión medular.

El Hospital Huashan de Shanghái realizó el 13 de julio de 2026 la primera cirugía con NEO después de que el dispositivo recibiera autorización para venderse como producto médico. El paciente había perdido gran parte de la movilidad de la mano tras una lesión medular sufrida diez años antes y se encontraba estable después de la operación.

China se convierte así en el primer país que lleva una interfaz cerebro-ordenador invasiva desde los ensayos hasta una implantación comercial autorizada. El avance adelanta a Neuralink en el terreno regulatorio, pero no es un lector general de pensamientos ni devuelve por sí solo el movimiento natural de la mano.

Qué es el chip NEO

Una interfaz cerebro-ordenador recoge actividad eléctrica del cerebro y la convierte en órdenes para una máquina. En la práctica, funciona como un desvío digital cuando una lesión ha cortado la ruta normal entre el cerebro, la médula y los músculos.

El dispositivo NEO tiene aproximadamente el tamaño de una moneda y utiliza ocho electrodos. Se coloca dentro del cráneo, pero fuera de la duramadre, la membrana que protege el cerebro, sobre la zona que participa en el movimiento.

Cómo mueve el guante

Cuando el paciente imagina que mueve la mano, las neuronas generan patrones eléctricos ligados a esa intención. NEO registra las señales y las envía a un ordenador, donde un programa intenta distinguir el movimiento deseado.

La orden activa un guante robótico que abre o cierra la mano. El sistema no repara el nervio dañado, sino que construye un pequeño puente electrónico alrededor de la lesión para ayudar en tareas como agarrar un vaso.

De ensayo a tratamiento

NEO fue desarrollado por Neuracle, también conocida como Borui Kang Medical Technology, junto con el equipo del profesor Hong Bo en la Universidad de Tsinghua. El grupo buscó un equilibrio entre señales claras y una cirugía menos agresiva que la de los electrodos insertados en el tejido cerebral.

La autorización china llegó el 13 de marzo de 2026. El producto está indicado para pacientes de 18 a 60 años con parálisis de las cuatro extremidades causada por determinadas lesiones cervicales, sin capacidad de agarre pero con algo de función conservada en el brazo.

Según Tsinghua, el ensayo confirmatorio incluyó 32 personas en once hospitales durante 2025 y todas consiguieron realizar agarres controlados por actividad cerebral. Es una señal prometedora, aunque el seguimiento y el rendimiento cotidiano serán decisivos ahora que NEO sale del entorno experimental.

Por qué adelanta a Neuralink

Neuralink implantó su primer dispositivo humano en enero de 2024 y afirmó el 28 de enero de 2026 que ya tenía 21 participantes en ensayos internacionales. Sus estudios prueban el control de ordenadores, brazos robóticos, comunicación y estimulación visual, pero la empresa no ha anunciado una autorización comercial de la autoridad sanitaria estadounidense, la FDA.

La diferencia técnica es grande. El N1 de Neuralink usa más de mil electrodos repartidos en hilos finos que penetran en la corteza, mientras que los ocho sensores de NEO permanecen fuera de la duramadre.

Eso puede dar a Neuralink señales más detalladas, pero también exige otra cirugía y otra evaluación de seguridad. Decir que China ha ganado toda la carrera sería excesivo, porque cada sistema persigue capacidades y niveles de invasión diferentes.

Una carrera con varias rutas

Synchron evita abrir el cráneo y conduce su Stentrode por la vena yugular hasta un vaso cercano a la corteza motora. La propia empresa señala que el dispositivo sigue en investigación y no está aprobado para uso comercial en ningún país.

Precision Neuroscience obtuvo en marzo de 2025 una autorización de la FDA para su matriz Layer 7-T. Ese permiso cubre un uso temporal de hasta 30 días para registrar o estimular la superficie cerebral y no equivale a aprobar una interfaz permanente para tratar la parálisis.

Lo que todavía falta

El primer paciente comercial estaba estable tras la intervención y las señales recogidas durante la operación eran de buena calidad. Aun así, habrá que comprobar la estabilidad del implante, las posibles complicaciones, la necesidad de recalibrarlo y cuánto mejora la autonomía fuera del hospital.

También quedan preguntas sobre el coste, la formación de los equipos médicos y el acceso. Shanghái ya ha incluido NEO en un seguro sanitario comercial local, pero una primera prescripción no significa que el tratamiento vaya a estar disponible de inmediato para muchas personas.

El propio Hong Bo ha rebajado el tono competitivo. «La llegada del primer producto no significa que China esté a la vanguardia de toda la tecnología», explicó el investigador al recordar los problemas médicos que aún quedan por resolver.

China acelera

Las interfaces cerebro-ordenador aparecen entre las industrias estratégicas del último plan quinquenal chino. Ese respaldo puede acelerar ensayos y entrada en hospitales, pero las previsiones de adopción rápida siguen siendo estimaciones, no una garantía.

Por ahora, el logro de NEO es concreto. Una persona con lesión medular podrá intentar recuperar parte del agarre mediante un guante controlado por sus señales cerebrales, mientras los médicos comprueban si los resultados se mantienen fuera del laboratorio. 

La información oficial sobre la primera cirugía comercial se ha publicado en la plataforma pública de servicios empresariales de Shanghái.


Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

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