Animalistas denuncian la ausencia de protocolos de emergencia para animales tras el caso del perro Boro
El rescate de Boro tras el accidente de Adamuz evidencia la carencia estructural del país
PACMA reclama recursos y normativa clara tras el drama del perro perdido en el siniestro ferroviario

Los protocolos de emergencia para animales siguen siendo una asignatura pendiente en España, según denuncia el Partido Animalista PACMA tras el rescate del perro Boro.
El caso del animal desaparecido durante días en la zona del accidente ferroviario de Adamuz ha evidenciado la ausencia de mecanismos efectivos para proteger a los animales en situaciones de emergencia, según PACMA. Los animalistas señalan que la búsqueda del perro visibilizó las carencias estructurales que arrastra el país en materia de protección civil para animales.
El presidente nacional de PACMA, Javier Luna, ha reclamado este viernes que se incorporen de manera efectiva los protocolos de emergencia para animales dentro de los planes de protección civil estatales, autonómicos y locales.
El rescate de Boro, que fue localizado el jueves por bomberos del INFOCA junto a voluntarios y expertos caninos de PACMA, «ha servido para visibilizar una problemática ignorada sistemáticamente por las administraciones públicas españolas».
Accidente de Adamuz
El siniestro ferroviario ocurrió el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), cuando un tren de Iryo que realizaba el trayecto Málaga-Madrid descarriló e invadió la vía contigua, provocando la colisión con un tren Alvia de Renfe que circulaba hacia Huelva.
El accidente se cobró la vida de 45 personas y dejó 292 heridos, convirtiéndose en la mayor tragedia de la alta velocidad española. Entre los supervivientes viajaba Ana con su hermana embarazada y su perro Boro, que huyó asustado tras el impacto.
PACMA denuncia que, aunque existen planes de protección civil en distintos niveles administrativos, estos no exigen la inclusión de los protocolos de emergencia para animales. En muchos casos ni siquiera los mencionan, y en la práctica no se aplican cuando hay animales afectados. Esta situación convierte la protección animal en una cuestión relegada que depende únicamente de la iniciativa ciudadana y del voluntariado.

Autorización de Marlaska
El Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, autorizó el pasado 21 de enero el acceso de PACMA a la zona restringida del accidente. Esta autorización permitió a tres rescatistas del partido animalista entrar de forma controlada en el área acordonada de las vías del tren. Durante días, la búsqueda de Boro había dependido exclusivamente de la movilización de voluntarios que no podían acceder a la zona cero del siniestro.
La formación política señala que la mayoría de los planes de emergencia son competencia de las comunidades autónomas y que España arrastra una clara carencia estructural en este ámbito. Los protocolos de emergencia para animales siguen siendo inexistentes en la mayor parte del territorio nacional, lo que obliga a familias y organizaciones a improvisar soluciones cuando ocurren catástrofes.
Solo Canarias tiene plan
Actualmente, PACMA destaca que el único plan específico activo para animales es el de Canarias, impulsado a raíz de la erupción volcánica en La Palma. Este protocolo fue fruto de una larga reivindicación del partido animalista, entre otros agentes, según explican desde la organización. Fuera de este caso, no existen mecanismos claros ni recursos asignados para actuar ante emergencias que afecten a animales en el resto de España.
El caso de Boro no fue el único donde se evidenció esta carencia. PACMA recuerda situaciones como la DANA de Valencia, donde volvió a quedar patente la falta de previsión y actuación respecto a los animales afectados por la catástrofe. La inclusión de los animales en los protocolos de emergencia para animales sigue siendo una demanda ignorada por las administraciones.

Sin operativo específico
El partido animalista denuncia que no se desplegó inicialmente un operativo específico para localizar a Boro, a pesar de que su familia advirtió de su extravío desde el primer momento. Durante días, su búsqueda dependió de la movilización de voluntariado y de los permisos solicitados por PACMA al Ministerio del Interior para buscar en la zona cero acordonada tras el accidente de Adamuz.
Luna insiste en que los animales son seres sintientes y que su exclusión de los protocolos de emergencia para animales supone una grave negligencia. El presidente de PACMA exige a las administraciones públicas que desarrollen y apliquen planes de protección civil que incluyan de forma obligatoria a los animales, con recursos, coordinación y procedimientos claros.
Reivindicación animalista
La organización reclama que se destinen recursos específicos y que no se ignore a los animales en situaciones de emergencia. PACMA subraya que casos como el de Boro no deben repetirse y que es responsabilidad de las instituciones garantizar que existan protocolos efectivos. El partido animalista exige que se evite que la protección animal dependa exclusivamente de la buena voluntad de ciudadanos y organizaciones.
Para el partido animalista la ausencia de los protocolos de emergencia para animales en España contrasta con la legislación que reconoce a los animales como seres sintientes desde la reciente modificación del Código Civil. Esta contradicción genera situaciones donde los animales quedan desprotegidos en momentos críticos, tal como ocurrió con Boro durante el accidente ferroviario más grave de la alta velocidad española.