Armas de fuego Reglamento de armas

La RFEC demanda simplificar el reglamento de armas y dotar al sector de herramientas para controlar fauna

La federación de caza pide unificar las licencias D y E en un único título habilitante

La RFEC defiende el calibre .22 y los moderadores de sonido para el control de sobreabundancia

RFEC reglamento de armas
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha presentado ante el Ministerio del Interior sus aportaciones formales a la consulta pública previa para la modificación del reglamento de armas, reclamando que la futura reforma esté basada en criterios técnicos y simplifique los trámites administrativos que afectan al sector cinegético.

La entidad, que representa a más de 330.000 federados en toda España, defiende que la norma debe reconocer la realidad de un colectivo que utiliza de forma legal y supervisada la gran mayoría de las armas civiles registradas en el país. El documento técnico, elaborado junto a las federaciones autonómicas de caza, fue presentado tras el cierre del plazo de participación el pasado domingo.

Seguridad jurídica

La RFEC subraya que el nuevo marco normativo debe aportar seguridad jurídica y adecuarse al siglo XXI, sin imponer restricciones generales a quienes realizan un uso responsable y plenamente supervisado de las armas.

La federación recuerda que el contexto cinegético actual está condicionado por la necesidad de gestionar la sobreabundancia de especies y combatir amenazas como la Peste Porcina Africana (PPA), lo que exige contar con herramientas legales más eficaces. En este escenario, el reglamento de armas no puede suponer un obstáculo para el desarrollo pleno de las competencias autonómicas en materia de caza.

Licencias unificadas

Entre las propuestas más destacadas figura la unificación de las actuales licencias D y E en un único título habilitante para la caza, con el objetivo de reducir trámites innecesarios sin rebajar los estándares de seguridad y control vigentes.

La medida responde al trasvase de usuarios que se está produciendo de la caza menor a la mayor, impulsado por el escenario de control de la PPA. La RFEC defiende que esta simplificación es urgente y está avalada por el conjunto del sector.

La federación también apuesta por integrar de manera progresiva la formación en materia de armas en los procedimientos de obtención de la licencia de caza, en lugar de añadir nuevas exigencias al regulado.

En este sentido, reclama una mayor flexibilidad en la habilitación y uso de los campos de tiro, tanto fijos como eventuales, como espacios esenciales para el entrenamiento y la práctica segura. El objetivo es reforzar la formación sin que ello se traduzca en más trabas burocráticas para los cazadores.

Pinganillos y calibre .22

En el ámbito del control poblacional, la RFEC solicita la autorización expresa de dispositivos de comunicación como los pinganillos, así como la flexibilización en el uso de moderadores de sonido durante las jornadas de caza y control de fauna.

La entidad defiende además la total disponibilidad del calibre .22 para las modalidades de caza y controles poblacionales que cada comunidad autónoma considere adecuadas. Estas medidas, respaldadas por numerosas autonomías, buscan optimizar la eficacia del sector en la gestión de la fauna silvestre.

Armas tacticas

Respecto a la regulación de armas tácticas y la posible limitación del número de armas que ha planteado el Ministerio del Interior, la federación ha trasladado su oposición a cualquier restricción que no se fundamente en parámetros técnicos objetivos.

La RFEC rechaza expresamente que puedan aplicarse criterios estéticos para limitar el acceso a determinadas armas, por considerar que generarían interpretaciones subjetivas de la norma. En todo caso, la entidad se ha mostrado dispuesta a colaborar en la reforma de aquellos aspectos que supongan un riesgo real para la seguridad ciudadana.

Unidad del sector

El presidente de la federación, Josep Escandell, ha destacado la importancia de esta fase del proceso normativo y ha subrayado la voluntad de colaboración total con el Ministerio del Interior y la Guardia Civil.

«Hemos trasladado una hoja de ruta realista para que el futuro reglamento de armas no se convierta en una barrera para quienes cumplen la ley», ha señalado. Escandell remarcó que el objetivo es lograr una norma técnicamente sólida que aporte seguridad jurídica al sector.

El presidente de la RFEC valoró también la unidad alcanzada entre todas las federaciones autonómicas de caza y otras entidades del sector cinegético en torno a estas demandas.

Según Escandell, las propuestas recogen las sensibilidades de todo el colectivo y apuntan en una misma dirección: combatir las conductas ilícitas sin castigar a quienes hacen un uso legal y responsable del reglamento de armas. La entidad confía en que sus aportaciones sean tenidas en cuenta en la redacción del nuevo texto normativo.