Ni vinos ni perfumes de lujo: el líquido más caro del mundo se encuentra dentro de tu impresora
Un litro de tinta para impresora puede superar los 8.000 euros
En la tinta de impresora pueden encontrarse multitud de sustancias tóxicas
La tipografía Ryman Eco utiliza un 33% menos de tinta que las fuentes estándar
Cuando pensamos en productos de lujo, rápidamente vienen a nuestra cabeza imágenes de vinos de colección o de sofisticados perfumes al alcance de muy pocos bolsillos. Sin embargo, existe un líquido que puede llegar a costar mucho más, a pesar de que resulta bastante menos glamouroso: nos referimos a la tinta de la impresora que tenemos en casa o en la oficina.
Dependiendo del fabricante, del modelo de impresora y del tipo de cartucho, el precio de la tinta puede moverse en una horquilla que va desde los 2.000 hasta más de 8.000 euros por litro. Todo ello para producir un fluido capaz de tomar las formas de las diferentes letras y símbolos, adherirse al papel, secarse rápidamente y mantenerse estable.
Pero más allá de lo que cuesta, el verdadero problema está en los potenciales daños para la salud humana y el medioambiente. En la tinta de impresora podemos encontrar multitud de sustancias tóxicas, como derivados del petróleo, alcoholes industriales, solventes químicos, resinas sintéticas y metales pesados.
Proceso de impresión
Muchas de estas sustancias acaban liberadas en el entorno durante el proceso de impresión, o bien se generan otras nuevas igualmente peligrosas. Así lo advierte un estudio muy citado en esta materia, publicado en la revista científica Building and Environment.
En el mismo se analiza el impacto sobre el aire interior de una habitación de las emisiones procedentes de impresoras láser y de inyección de tinta. Según el paper, «existen diversas fuentes de emisión de contaminantes químicos, como compuestos orgánicos volátiles (COV), ozono y partículas ultrafinas».
Tipos de impresora
Los resultados de este trabajo indican que hay diferencias según el tipo de impresora. «Las concentraciones de estireno, xilenos y ozono en la cámara de ensayo aumentaron durante la impresión con la impresora láser, y se detectó pentanol en la impresora de inyección de tinta».
Los científicos autores de esta investigación concluyen que una impresora, «ya sea de oficina o doméstica, puede ser una fuente de contaminación del aire interior. Es necesario monitorizar las emisiones de las impresoras, no solo los COV y las partículas, sino también las partículas ultrafinas y otros contaminantes presentes en el aire interior».
Reciclaje
El impacto ambiental de la tinta de impresora no siempre termina cuando los cartuchos llegan al final de su vida útil. Si no se reciclan de forma correcta y acaban en un vertedero, los restos de tinta y otros componentes tóxicos pueden acabar contaminando suelos y aguas subterráneas.
Otro problema añadido es que los cartuchos domésticos suelen contener componentes muy diversos, como plásticos, espumas y restos de tinta difíciles de separar, lo que complica enormemente su reciclaje.
RAEE
Continuando con dicho proceso de reciclaje, la OCU recuerda que los cartuchos de tinta y tóner se consideran residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) desde agosto de 2018.
Por tanto, «son los fabricantes o importadores quienes deben encargarse de la recogida de los cartuchos, los responsables de iniciar el proceso de recogida selectiva y posterior reciclado, financiando y organizando una gestión eficiente de los residuos de estos productos».
Tragatóner y Tragatinta
La organización de consumidores también recuerda que la plataforma ambiental Recyclia cuenta con un sistema de recogida y reciclado de consumibles, integrado por Tragatóner y Tragatinta, cuyo propósito es precisamente el de gestionar tóneres y cartuchos.
«Hay más de 22.500 puntos de recogida distribuidos en grandes superficies, establecimientos comerciales, edificios públicos, compañías y puntos limpios para facilitar a los usuarios la tarea de deshacerse de sus consumibles», recuerda la OCU.
Tipografía eco
Otra ingeniosa manera de reducir la contaminación provocada por la tinta de impresora es emplear tipografías más eficientes. Así sucede con la Ryman Eco, cuestión a la que recientemente se refirió el creador de contenido Iván Ezquerro con un vídeo publicado en sus redes sociales.
Hace once años apareció este tipo de letra que se apoya, según cuenta Ezquerro, «en un principio físico: cuando la tinta toca el papel, se expande, así que diseñaron una letra que por dentro está llena de huecos. Al imprimirla ahorras un 33% de tinta, pero al expandirse, el ojo humano la percibe como si fuese una tipografía normal».
«Por poner un poco en contexto, si todos la usáramos, ahorraríamos al año 15 millones de barriles de petróleo. Además, la lanzaron gratis porque no buscaban un beneficio con esto, buscaban que fuese la tipografía estándar», añade el creador de contenido.