Combustibles fósiles

Medio centenar de países se reúnen en Colombia para buscar una salida a los combustibles fósiles

La reunión se desarrollará hasta el próximo 29 de abril con la participación de 45 países

España está representada por la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen

El encuentro llega en plena tensión geopolítica y con una escalada de precios de la energía

Durante la Cumbre del Clima (COP30) que acogió Belém (Brasil) en noviembre de 2025, un numeroso grupo de 85 países pidió que la declaración final de la conferencia incluyera una hoja de ruta ambiciosa para abandonar los combustibles fósiles. Finalmente, la iniciativa no salió adelante debido al bloqueo de las potencias gasísticas y petrolíferas.

Colombia y Países Bajos, dos de las naciones que lideraron la propuesta vetada, anunciaron en Belém su intención de organizar un encuentro en abril de 2026 para reunir a los países decididos a diseñar un plan que permita al planeta desengancharse de las energías sucias causantes del efecto invernadero.

Así nació la Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que mañana comienza en la ciudad colombiana de Santa Marta, donde se desarrollará hasta el próximo 29 de abril. Un total de 45 países ya han confirmado su participación, así como 2.608 organizaciones y comunidades.

Presencia de España

Entre los estados que van a acudir a la cita se encuentran Alemania, Brasil, Francia, Dinamarca, Italia, Canadá, Reino Unido, Australia, Suecia, México, Singapur, Uruguay, Senegal o Vietnam. España también estará representada a través de su vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.

Asimismo participan la Comisión Europea y las presidencias de la COP30 y la próxima COP31, que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya (Turquía). Esta amplia representación subraya, según el gobierno colombiano, «la diversidad de perspectivas y el alcance global del diálogo que tendrá lugar en Santa Marta».

Construir consensos

«Todos los participantes coinciden en la necesidad de priorizar la ciencia y avanzar, con urgencia y de manera coordinada, hacia la eliminación progresiva de la producción y el consumo de gas natural, carbón y petróleo. Por ello, la conferencia servirá como un espacio para construir consensos y demostrar la voluntad de actuar en esta transición», afirma Irene Vélez, ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia.

Una de las claves de esta reunión es que los posibles acuerdos serán más difíciles de vetar, ya que no tendrán que aprobarse por consenso, como sucede en las COP, sino por mayoría, medida que sirve para evitar que una minoría de países pueda paralizar cualquier decisión.

Para la ministra del Clima y viceprimera ministra neerlandesa, Sophie Hermans, la celebración del evento envía un claro mensaje. Según sus palabras: «Los países que dependen de los combustibles fósiles quieren poner fin a su dependencia de la producción de petróleo, gas y carbón. Pero para lograrlo de manera justa se requiere una cooperación internacional sin precedentes para que nadie se quede atrás».

Vélez (izquierda) y Aagesen (derecha). (Foto: página oficial de la cumbre).

Tensión geopolítica

La cumbre de Santa Marta llega además en un contexto de evidente tensión geopolítica marcado por la guerra de Irán, la inestabilidad reinante en la zona de Oriente Medio y la subida de los precios de la energía.

Para Colombia se trata de un «momento crucial para la agenda climática internacional» en el que resulta fundamental abordar «los crecientes desafíos de la seguridad energética global».

El gobierno sudamericano espera que el encuentro sirva para crear condiciones favorables que permitan avanzar hacia acuerdos concretos y reforzar la cooperación entre países con distintas realidades económicas y energéticas.

Marcha de comunidades indígenas celebrada paralelamente a la conferencia mundial sobre el clima COP30. (Foto: Bruno Peres/Agencia Brazil/DPA).

Tres ejes

La agenda de Santa Marta se estructurará en torno a tres ejes prioritarios:

La conferencia se desarrollará además en tres niveles complementarios para garantizar una participación amplia y diversa. Además de las conversaciones de alto nivel entre los gobiernos de los países, también habrá diálogos entre representantes de regiones y ciudades, así como asambleas multiactor abiertas a la sociedad civil, las organizaciones sociales y la ciudadanía.

Altas expectativas

La presencia en Colombia de las principales economías europeas (Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, España y Países Bajos) y latinoamericanas (México, Brasil y Colombia) ha alimentado las expectativas de un encuentro que suscitó dudas inicialmente.

No cabe duda de que si los 45 países reunidos en esta cumbre comienzan a trabajar de forma coordinada en un plan solvente para la eliminación del petróleo, el gas, y el carbón, se alcanzaría lo que algunos expertos comienzan a calificar de victoria climática inesperada.

Más aún si terminan sumándose a estos acuerdos los 85 países que ya en la COP30 de Belém exigieron una hoja de ruta hacia el fin de los combustibles fósiles. En tal caso, el PIB combinado de toda esta extensa comunidad internacional sería superior al de Estados Unidos, la primera potencia mundial. Por todas estas razones, muchos ojos van a estar pendientes de lo que se decida durante los próximos días en Santa Marta.