Donald Trump Cybertruck

Fue la gran sensación en su día y una apuesta sorprendente: después conmocionar al mundo entero Musk decide dejar de fabricarla

Tesla dejará de producirla en Texas a mediados de 2027 para hacer sitio a su robotaxi, el Cybercab

Trump dijo que era «muy seguro» y «muy fuerte», pero rechazó el Cybercab que ahora ocupará su lugar (

El coche de 800.000 € que inspiró a Elon Musk para crear el Cybertruck era de James Bond

Cybertruck
El Cybertruck durante su presentación en Berlín.
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Fue la gran sensación de su presentación, la pick-up eléctrica que prometía cambiar para siempre la forma de los coches y que llegó a acumular más de un millón de reservas. Ahora, siete años después, tiene fecha de caducidad.

Elon Musk anunció ayer viernes 6 de noviembre en un aséptico post en X que Tesla dejará de fabricar el Cybertruck en su Gigafactoría de Texas, la única planta que lo produce, hacia mediados de 2027. El motivo oficial es hacer sitio para aumentar la producción del Cybercab, su robotaxi sin conductor.

La decisión, también adelantada por The Wall Street Journal, tiene algo de paradoja. El propio Musk llegó a describir este vehículo como el mejor producto de Tesla, una afirmación que repitió en diciembre de 2025 y de nuevo en abril de este mismo año.

Un cristal roto en directo

La historia del Cybertruck empezó con un tropiezo. Durante su presentación en Los Ángeles, en noviembre de 2019, el jefe de diseño de Tesla lanzó una bola metálica contra la ventanilla para demostrar su resistencia y el cristal blindado se agrietó ante el público.

Lejos de hundir el proyecto, el fallo multiplicó su notoriedad. Musk presumió de 146.000 reservas en apenas dos días y de más de 250.000 en una semana, con un depósito reembolsable de 100 dólares por unidad.

En octubre de 2023, poco antes de las primeras entregas, el magnate llegó a hablar de «más de un millón» de reservas. Su diseño, de líneas rectas y acero inoxidable, se inspiraba en el Lotus Esprit submarino de James Bond que Musk compró en 2013 por unos 800.000 euros.

Cuatro años de retraso

La producción debía arrancar a finales de 2021, pero los problemas de suministro y de fabricación la retrasaron hasta noviembre de 2023. Cuando por fin llegó a los clientes, el precio prometido de 39.900 dólares, unos 34.700 euros, había desaparecido.

El vehículo presumía de un exoesqueleto de acero inoxidable laminado en frío, cristales blindados y suspensión neumática. Su versión más potente, la Cyberbeast, supera los 840 CV y acelera de 0 a 100 km/h en 2,6 segundos.

Sin embargo, nunca pudo venderse en España ni en el resto de Europa. Su peso, superior a las 3 toneladas, y las aristas de sus paneles, de 1,4 milímetros frente a los 3,2 milímetros que exige la normativa europea, le cerraron las puertas del continente.

A la décima parte del plan

Tesla diseñó la línea del Cybertruck para fabricar 250.000 unidades al año, y Musk llegó a hablar de hasta 500.000. La realidad ha quedado muy lejos. La compañía no desglosa sus ventas, sino que las incluye en la categoría de «otros modelos».

En el tercer trimestre de 2026, ese grupo sumó 8.295 entregas, un 48% menos que un año antes y la cifra más baja desde 2021. Según las estimaciones de Electrek, entre 7.000 y 8.000 de ellas serían Cybertrucks, un ritmo de unas 30.000 al año.

Eso supone apenas un 12% de lo previsto. Los datos de Cox Automotive para Estados Unidos lo confirman: 3.519 unidades en el primer trimestre de 2026 y 3.744 en el segundo, frente a las 14.416 del tercer trimestre de 2024.

Cybertruck Elon Musk Donald Trump
Elon Musk y Donald Trump delante del Cybertruck de Tesla.

Compras dentro de casa

Ni siquiera todas esas ventas fueron de clientes particulares. Según S&P Global Mobility, SpaceX compró 1.279 Cybertrucks en el último trimestre de 2025, y el conjunto de empresas de Musk adquirió 1.339 unidades.

Esa cifra equivale a cerca del 19% de todas las matriculaciones del modelo en Estados Unidos en ese periodo. Sin esas compras dentro del propio grupo, el balance comercial del modelo habría sido todavía más pobre.

Kelley Blue Book calcula que las ventas del Cybertruck cayeron un 48% entre 2024 y 2025. La tendencia no se ha corregido este año: entre enero y septiembre de 2026, el retroceso fue de otro 28%.

La marca, en caída libre

El hundimiento del Cybertruck corre en paralelo al de la propia compañía. Según el informe Best Global Brands de Interbrand, Tesla es la marca de coches que más valor ha perdido en el último año: 11.200 millones de dólares, unos 9.700 millones de euros.

Su valor ha pasado de 29.500 a 18.300 millones de dólares, un 37,8% menos, y ha caído 25 puestos hasta el número 50 del ranking mundial. En dos años, desde los 45.400 millones de 2024, el desplome acumulado alcanza el 59,7%.

Fuentes del sector apuntan a la competencia de los fabricantes chinos, con BYD revalorizándose un 4,5%, a una gama apoyada casi sólo en el Model 3 y el Model Y y a la implicación política de Musk y su apoyo a Donald Trump, que ha polarizado la imagen de la marca.

Un regalo con la imagen de Trump

El Cybertruck acabó convertido también en un símbolo político. En agosto de 2024, en plena campaña, el streamer Adin Ross regaló a Donald Trump un Cybertruck decorado con su imagen tras el intento de asesinato y el lema «Make America Great Again».

«Es precioso. Es increíble», exclamó el entonces candidato al verlo. Apenas unos minutos antes había criticado la obligación de impulsar el coche eléctrico, que a su juicio podía «destruir el país». Un día antes había admitido que no tenía más remedio que apoyarlo porque Musk le respaldaba.

Ya como presidente, el 11 de marzo de 2025, Trump convirtió el jardín sur de la Casa Blanca en un improvisado concesionario de Tesla para respaldar a Musk ante los boicots a la marca. Allí compró un Model S rojo y aseguró que pagaría el precio completo, sin descuentos.

Cybertruck Tesla

El robotaxi que Trump no quería

En ese mismo acto, Trump contó que había comprado un Cybertruck «para una joven muy especial» y elogió sus virtudes. «Es muy seguro. Es muy fuerte, pesado. Todo es acero, acero inoxidable», afirmó ante las cámaras.

La ironía llegó con el Cybercab, el vehículo que ahora ocupará el lugar del Cybertruck. Ante el robotaxi sin volante, Trump fue tajante: «Este no lo entiendo. Este no lo quiero».

La sintonía entre ambos saltó por los aires en junio de 2025, con un enfrentamiento público entre Trump y Musk que se libró en redes sociales. Para entonces, el papel del empresario en la Administración estadounidense ya había lastrado las ventas de toda la marca.

Revisiones y polémica

A la falta de demanda se sumaron los problemas de calidad. En marzo de 2025, Tesla llamó a revisión al Cybertruck por octava vez desde su lanzamiento, una campaña que afectaba a 46.096 unidades, prácticamente todas las vendidas hasta entonces.

La polémica alcanzó su punto álgido el 1 de enero de 2025, cuando un Cybertruck cargado de pirotecnia y bombonas de gas explotó frente al hotel Trump de Las Vegas, con un fallecido y siete heridos. El suceso disparó aún más la atención sobre el modelo.

El vehículo tampoco logró consolidarse fuera de Norteamérica. En octubre, apenas dos semanas antes del anuncio de Musk, Tesla canceló su llegada a Australia y Nueva Zelanda, y tampoco se comercializa en la mayoría de los mercados con volante a la derecha.

taxi Tesla
Tesla Cybercab

Precios al alza en la despedida

La compañía intentó reanimar las ventas con todo tipo de fórmulas. Lanzó una versión de propulsión trasera más barata en 2025, que retiró tras sólo 173 ventas, y en febrero ofreció una variante de doble motor por 59.990 dólares durante diez días.

Tras el anuncio del cierre, la estrategia ha dado un giro radical. Tesla ha dejado de aceptar pedidos de la versión básica y ha subido los precios hasta un 10%: el Premium AWD cuesta ahora 92.490 dólares, unos 80.500 euros, y el Cyberbeast, 102.490.

Así, el Cybertruck más barato que puede encargarse ha pasado de 69.990 a 92.490 dólares en unas diez semanas, un encarecimiento del 32%. Es más del doble de aquellos 39.900 dólares que Musk prometió en 2019.

El Cybercab toma el relevo

El sustituto en la fábrica de Texas será el Cybercab, un vehículo autónomo de dos plazas sin volante ni pedales que Tesla presentó en 2024. A finales de octubre, Texas contaba con 463 Cybercabs matriculados.

No todos creen en la explicación oficial. Fred Lambert, director de Electrek, recuerda que la Gigafactoría de Texas supera los 900.000 metros cuadrados. Además, la línea del Cybertruck trabaja a una cuarta parte de su capacidad instalada, así que el espacio no sería el problema.

A su juicio, el verdadero motivo es la falta de compradores. Lambert estima que Tesla podría haber perdido varios miles de millones de dólares con un vehículo del que se han entregado unas 70.000 unidades en tres años. Ya ocurrió con los Model S y X, retirados en abril.

Tesla Cybertruck

Qué pasa con los propietarios

Tesla no ha aclarado durante cuánto tiempo seguirá vendiendo el inventario restante ni suministrando piezas de recambio. Kelley Blue Book subraya que el fin de la producción no implica que la marca deje de dar servicio técnico a los Cybertruck ya en circulación.

Para el analista Dan Ives, Musk está volcado en la robótica y en la era del robotaxi. Entre los aficionados, en cambio, el anuncio ha caído como un jarro de agua fría, y algunos se preguntan en redes cuántos robotaxis necesita realmente la compañía.

El Cybertruck pasará a la historia como uno de los vehículos más comentados de la década y, a la vez, como uno de los mayores fiascos comerciales de Tesla. La pick-up que iba a anticipar el futuro se despide sin haber encontrado compradores.