Último día para pagar el impuesto de la circulación: esta es la multa que podrías pagar si no lo abonas a tiempo
La campaña para abonar este impuesto ya ha empezado
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El impuesto de la circulación es uno de esos recibos que nos llegan a la tarjeta y nos descoloca el mes cuando menos nos lo esperábamos. Todos los propietarios de un vehículo en España han de pagar este impuesto una vez al año. Pero, ¿qué sucede si no se abona el impuesto de la circulación?
El Impuesto sobre Vehículos de Transición Mecánica —comúnmente conocido como impuesto de la circulación— es una obligación fiscal que tienen todos los españoles que tengan un vehículo en propiedad. Se paga una vez al año y las fechas varían según el ayuntamiento de tu ciudad; depende del vehículo y su potencia, y varía el importe a abonar en el consistorio. El ayuntamiento que pasa esta obligación fiscal es en el que estamos empadronados, independientemente de dónde vivamos, y es totalmente independiente del uso que se le dé al vehículo; si no se usa en todo el año, se ha de abonar igual. En cambio, el vehículo debe ser apto para circular por las vías públicas de nuestro país; si no lo es, no se abona.
Como con todos los impuestos, multas o infracciones económicas, si no se abona el importe a pagar, hay consecuencias muy negativas para el ciudadano. Si no se paga el impuesto de la circulación, la primera consecuencia son recargos sobre el importe a abonar que van aumentando en cantidad según se prolonga el tiempo que no se paga el impuesto. En un caso extremo en el que se tarda mucho en abonar la cantidad del impuesto de la circulación, se podría llegar hasta embargar propiedades del contribuyente, como el hogar o el mismo vehículo. En cambio, si las Fuerzas de Seguridad del Estado te paran en un control rutinario sin estar circulando con el impuesto de la circulación sin abonar, no te pueden multar, aunque la deuda se siga acumulando en el ayuntamiento.