¿Por qué los camiones estadounidenses tienen la parte delantera alargada y los europeos la tienen plana?
Los enormes «conventional» estadounidenses, con su característico morro largo, gracias al cine y la televisión, se han convertido en todo un icono de la cultura norteamericana. En Europa, el planteamiento es muy diferente. Predominan los modelos de cabina adelantada y corta, conocidos técnicamente como «CabOver», con diseños mucho más sobrios, compactos y funcionales.
La explicación se encuentra en gran medida en la normativa. En Europa, un vehículo articulado (formado por la cabeza tractora y el semirremolque) no puede superar, con carácter general, los 16,50 metros de longitud
Diferencias entre los camiones estadounidenses y europeos
La primera razón hay que buscarla en la legislación europea, que establece un límite máximo de 16,50 metros para la longitud de un conjunto articulado. Esta medida contempla tanto la cabeza tractora como el espacio destinado a la carga, por lo que, lógicamente, cuanto más compacta sea la cabina, mayor será el espacio disponible para transportar mercancías.
En los camiones que circulan por Estados Unidos, en cambio, la situación es diferente. Desde la liberalización del transporte impulsada en 1982 por la legislación federal, las limitaciones de longitud se aplican principalmente al espacio destinado a la carga, de modo que la longitud de la cabina tiene mucha menos incidencia. En realidad, las normas que afectan a los camiones «Clase 8» combinan regulaciones federales y estatales, ya que cada estado puede establecer sus propias restricciones. Como referencia, suelen citarse los 13,72 metros de longitud máxima del espacio de carga que se aplican en Texas.
En Europa, por tanto, los fabricantes y transportistas tienen que encontrar un equilibrio entre el tamaño de la cabina y el espacio útil para la mercancía. En Estados Unidos, en cambio, existe mucha más libertad para desarrollar cabinas largas y espaciosas sin sacrificar capacidad de carga.
Habitabilidad y orografía
Por otro lado, en Estados Unidos predominan las rutas extremadamente largas, con grandes autopistas y trazados rectos. En Europa, aunque los recorridos suelen ser más cortos, las carreteras son más estrechas y sinuosas.
En este contexto, los modelos «CabOver» ofrecen una mayor maniobrabilidad y una mejor visibilidad desde el puesto de conducción. El inconveniente es que, al situarse el motor bajo la cabina, se reduce parte del espacio disponible para el descanso. Por su parte, los «Conventional» estadounidenses pueden aprovechar la zona situada detrás de la cabina para crear espacios mucho más amplios destinados a dormir y descansar, algo especialmente importante para conductores que pasan muchas horas, e incluso días, en carretera.
Caballos o velocidad
Las diferencias entre las carreteras por las que circulan unos y otros camiones también influyen directamente en la mecánica. En Estados Unidos son habituales fabricantes como Detroit Diesel, Caterpillar o Cummins, cuyos motores están concebidos para afrontar enormes distancias manteniendo velocidades de crucero constantes en carreteras generalmente amplias y con trazados menos exigentes.
En Europa, marcas como Mercedes-Benz, MAN, Volvo o Scania han desarrollado motores que deben responder a unas condiciones muy diferentes. El relieve europeo obliga a afrontar numerosos puertos de montaña, pendientes y carreteras con mayores cambios de altitud, por lo que la potencia y la capacidad de respuesta adquieren una importancia especial.
Además, el diseño con morro largo y el eje delantero situado por delante de la cabina facilita el acceso al motor y simplifica determinadas operaciones de mantenimiento. Esto puede resultar especialmente útil en Estados Unidos, donde el propio conductor puede realizar pequeñas tareas de mantenimiento.
En los camiones europeos, por el contrario, el acceso al motor exige normalmente inclinar la cabina hacia delante. Los motores tienden a ser más compactos y están diseñados para ofrecer una elevada potencia en unas dimensiones pequeñas, una consecuencia directa de las restricciones de espacio.
Trenes de carretera
Una de las diferencias más destacadas entre el transporte por carretera de Estados Unidos y el europeo aparece en los llamados «trenes de carretera», enormes conjuntos formados por una cabeza tractora y varios remolques. Aunque este tipo de vehículos también existe en Europa y la normativa contempla determinadas combinaciones, las posibilidades son mucho más amplias al otro lado del Atlántico.
En Estados Unidos se pueden encontrar camiones que arrastran dos semirremolques, una configuración conocida habitualmente como «double». En determinadas zonas también existen combinaciones todavía más largas, aunque su circulación está condicionada por las normas de cada estado.
En la Unión Europea, la Directiva 96/53/CE establece como referencia una longitud máxima de 18,75 metros para un tren de carretera, es decir, un vehículo rígido que arrastra un remolque. Para los conjuntos articulados, como un tractora y un semirremolque, el límite general es de 16,50 metros.
En Estados Unidos, la legislación federal derivada de la Surface Transportation Assistance Act de 1982 (STAA) no establece un límite federal general para la longitud total del conjunto de tractor y semirremolque que circulan por la National Network. En su lugar, fija unas dimensiones mínimas para los remolques que los estados deben permitir. En el caso de las combinaciones con dos remolques, cada uno debe poder tener al menos 28 pies, unos 8,53 metros.
