El cambio en el límite de velocidad de las carreteras que estudia Europa: coches de gasolina y diésel a 100km/h y vehículos eléctricos a 130km/h
Esta medida pretende reducir las emisiones y favorecer a los conductores que optan por los coches eléctricos
La emisión de gases contaminantes por parte de los vehículos es un problema que ha estado en el foco del debate durante los últimos años. El 1 de enero de 2023 entró en vigor en España la normativa para implantar las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). A día de hoy, 68 ciudades españolas ya han implementado esta medida y 149 municipios están obligados a hacerlo según la Ley de Cambio Climático.
En este sentido, ha surgido una propuesta que plantea modificar los límites de velocidad en las carreteras europeas en función del tipo de motor de los vehículos. La iniciativa, impulsada por el economista y activista austriaco Günther Fehlinger-Jahn, propone limitar a 100 km/h la velocidad máxima de los coches de gasolina y diésel, mientras que los vehículos eléctricos podrían circular hasta los 130 km/h. La medida forma parte de un documento de trabajo que busca reducir las emisiones contaminantes y disminuir la dependencia de los países europeos del petróleo.
Reducir la velocidad para disminuir las emisiones
Uno de los principales argumentos que sostienen esta iniciativa es el ahorro de gasolina que supondría circular a una velocidad inferior. Según los datos de la Agencia Federal de Medio Ambiente de Austria, reducir la velocidad máxima de 130 a 100 km/h podría disminuir el consumo de combustible de un vehículo medio en torno a un 23 %.
Además de los beneficios medioambientales, la propuesta pretende reducir la dependencia del petróleo en Europa. La disminución en el consumo de combustible permitiría reducir la necesidad de importar esta materia prima y limitar el impacto económico de su elevado precio en la actualidad.
¿Cómo afectaría la medida a España?
Según los datos recogidos por el Ministerio para la Transición Ecológica, España emitió en 2024 más de 80 millones de toneladas de gases de efecto invernadero equivalentes al dióxido de carbono procedentes del transporte por carretera. En el conjunto de la Unión Europea, este sector representa aproximadamente una cuarta parte de las emisiones totales. A su vez, los coches concentran alrededor del 60 % de las emisiones del transporte por carretera.
En caso de que este estudio llegue a convertirse en realidad en toda la Unión Europea, afectaría a una gran parte de los conductores españoles. En España circulan cerca de 25,8 millones de automóviles o turismos, de los cuales la mayoría utiliza motores de combustión. Frente a ellos, el número de coches eléctricos ronda los 600.000.
Sin embargo, la iniciativa no constituye actualmente una normativa aprobada por la Unión Europea ni implica que los límites de velocidad vayan a cambiar de forma inmediata. Se trata de una propuesta que busca abrir el debate sobre nuevas medidas para reducir las emisiones del transporte por carretera. Por el momento, los conductores deberán seguir respetando los límites de velocidad establecidos en cada vía.