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Los veterinarios expertos coinciden: estos son los gestos que revelan que tu perro tiene frío y deberías abrigarle antes de que sea tarde

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Todos los perros pueden sentir frío, aunque su tolerancia a las bajas temperaturas varía considerablemente según la raza, el tamaño, la edad y el estado de salud. Los Huskies Siberianos y los San Bernardos, por ejemplo, están mejor preparados gracias a su pelaje denso y su subpelo.

En cambio, los Chihuahuas y los Galgos son mucho más sensibles a las bajas temperaturas. Asimismo, los cachorros, los perros mayores y aquellos con problemas articulares, como la artrosis, también necesitan mayor protección.

Cómo saber si el perro tiene frío

Los perros pequeños  pierden calor corporal con más rapidez, razón por la cual son especialmente sensibles al frío. En la misma línea, los cachorros, los perros mayores y aquellos con problemas de salud, como enfermedades cardíacas o artritis, requieren cuidados adicionales durante los meses de invierno. En cambio, razas como los Huskies, los Samoyedos y los Terranova tienen un pelaje más denso y una capa interna de pelo que actúa como aislante térmico.

«Si tu perro es especialmente sensible al frío, como puede ocurrir con los cachorros, los animales mayores o aquellos que tienen algún problema de salud, puedes comprarle un abrigo adecuado. Lo ideal es que tenga un buen aislamiento térmico, sea impermeable para evitar que se moje y cuente con un ajuste cómodo que no dificulte sus movimientos. También conviene elegir un material fácil de lavar para mantener una buena higiene y, si es posible, que incorpore elementos reflectantes para mejorar su visibilidad durante los paseos nocturnos», recomienda Medivet.

Síntomas de alerta

Uno de los signos más habituales son los escalofríos. Al igual que ocurre con las personas, los perros pueden empezar a temblar como mecanismo para conservar el calor corporal. Si notas que tu mascota tiembla durante el paseo, lo mejor es volver a casa cuanto antes.

La postura también puede dar pistas. Cuando un perro tiene frío, puede encorvar el cuerpo, hacerse un ovillo o mantener la cola escondida entre las patas. Son formas de reducir la superficie corporal expuesta y evitar la pérdida de calor. Las orejas, la nariz y las patas también pueden presentar una temperatura más baja al tacto, ya que son zonas especialmente expuestas al ambiente.

En  ocasiones, los perros expresan que están pasando frío a través de sus movimientos y su actitud. Pueden caminar más lento, levantar una pata tras otra para evitar el contacto con el suelo, resistirse a continuar el paseo o tratar de volver a casa casa tirando de la correa. También es posible que lloriqueen, se muestren inquietos o busquen refugio.

Problemas de salud

La tos de las perreras, también conocida como traqueobronquitis infecciosa, es una enfermedad respiratoria contagiosa que puede afectar a los perros en cualquier época del año, aunque es más frecuente los meses de otoño e invierno. Entre sus principales síntomas se encuentran la tos seca, la fiebre, las arcadas y la secreción nasal. La vacunación ayuda a reducir el riesgo de contagio y la gravedad de la enfermedad.

Por otro lado, los problemas articulares, como la artrosis, pueden hacerse más evidentes durante los meses más fríos del año debido a las bajas temperaturas y la humedad. Estas condiciones pueden empeorar las molestias y la rigidez, especialmente en los perros de edad avanzada. Por esta razón, los veterinarios recomiendan prestar especial atención a su movilidad.

Consejos prácticos

En casa, los perros necesitan tener un espacio donde puedan resguardarse de las bajas temperaturas. Para ello, es recomendable colocar su cama en una zona bien aislada, alejada de puertas, ventanas y corrientes de aire. Añadir mantas o utilizar camas con aislamiento térmico ayuda a conservar el calor. También existen mantas eléctricas diseñadas específicamente para mascotas.

Por otro lado, durante el invierno, algunos perros necesitan un mayor aporte energético para mantener su temperatura corporal, sobre todo si pasan mucho tiempo al aire libre. También deben tener agua limpia y fresca a su disposición en todo momento, ya que el ambiente seco provocado por la calefacción puede favorecer la deshidratación.

Las bajas temperaturas no deben convertirse en un motivo para abandonar los paseos diarios, ya que el ejercicio ayuda a mantener el organismo activo. Ahora bien, las razas pequeñas y los ejemplares de pelo corto deben llevar una prenda de abrigo que sea cómoda, fácil de poner y no dificulte sus movimientos. En los días de lluvia o nieve, las prendas impermeables ayudan a mantener el pelaje seco y evitan que el animal permanezca expuesto a la humedad.

El frío y la humedad pueden afectar a las almohadillas, provocando sequedad, irritaciones o pequeñas grietas. Después de cada paseo, es aconsejable secar bien las patas, prestando especial atención a los espacios entre los dedos. También se pueden utilizarsbálsamos específicos para mascotas que ayuden a hidratar y proteger esta zona. Finalmente, revisar periódicamente la piel y el pelaje permite detectar posibles irritaciones, heridas o parásitos.