Muy cariñosos

Charlene y Alberto de Mónaco se funden en un apasionado beso durante su visita a Noruega

Charlene y Alberto de Mónaco en Noruega / Gtres
Charlene y Alberto de Mónaco en Noruega / Gtres

Tras muchos meses de incertidumbre, Charlene de Mónaco ha vuelto a acaparar la primera plana, y lo ha hecho por todo lo alto. Aunque resulta bastante extraño ver a la esposa de Alberto de Mónaco tan seguidamente de manera pública, lo cierto es que parece haber retomado con muchas ganas su agenda oficial, poniendo rumbo nada más y nada menos que a Noruega para disfrutar de un pequeño retiro en compañía de su marido y de sus dos hijos, los mellizos Jacques y Gabriella. Una ocasión de lo más especial que supone la vuelta a la vida cotidiana de la princesa y en la que el matrimonio se ha dedicado un sinfín de muestras de cariño.

Charlene y Haakon en Noruega / Gtres
Charlene y Haakon en Noruega / Gtres

Era durante el pasado día 22, miércoles, cuando la familia al completo viajaba hasta la capital nórdica para ser recibidos, a su llegada, por los reyes Harald y Sonia de Noruega en su residencia de verano. Durante la cita, se pudo ver a ambas parejas totalmente cómodas en un encuentro que parecía aparentemente amistoso y que también contó con la llegada de los príncipes Haakon, Mette-Marit y Marta Luisa, ya que estaba previsto que se llevara a cabo un almuerzo royal que sería el único compromiso de la princesa monegasca. Pero no ha sido así.

Según todo lo previsto y tras la comida oficial, el soberano pondría rumbo al Museo Fram junto al príncipe Haakon para inaugurar la exposición Navegando el mar de la ciencia. Un acto al que no se esperaba que Charlene acudiera, dejando a todos los allí presentes boquiabiertos con su presencia y la de sus dos hijos, que como grandes seguidores del mundo marino permanecieron durante todo el transcurso del evento muy atentos a lo que los profesionales les iban enseñando.

Charlene y Alberto de Mónaco con sus hijos en Noruega / Gtres
Charlene y Alberto de Mónaco con sus hijos en Noruega / Gtres

La madre y sus dos hijos se incorporaban a la cita unos minutos más tarde, siendo cálidamente recibidos por el príncipe Alberto, que no tenía reparo en besar a su esposa y protagonizar así uno de los momentos más románticos de su historia de amor. Y es que, desde que comenzaron su matrimonio, han sido escasas las ocasiones en las que la pareja ha derrochado cariño y complicidad de esta manera, demostrando así que los inconvenientes vividos durante los últimos meses tan solo han conseguido que su romance salga reforzando y dispuesto a luchar contra viento y marea ante todo lo que se ponga en su camino.

Charlene y Alberto de Mónaco en Noruega / Gtres
Charlene y Alberto de Mónaco en Noruega / Gtres

Un giro de 180 grados

No hay duda de que la pandemia y lo sucedido en Sudáfrica marcaron un antes y un después en la vida de Charlene. Pese a que previamente a la llegada del coronavirus la princesa tenía una actitud un tanto distante y estricta en todas y cada una de sus apariciones públicas, ahora habría adoptado una postura mucho más distendida y optimista. Una muy buena manera de afrontar la recuperación de su estado de salud después de haber pasado 15 meses retirada de la vida pública: “Estoy muy feliz de estar de vuelta en Mónaco con mi familia. Recibí cientos de mensajes positivos y cálidos cuando estaba lejos y les agradezco su apoyo”, decía ella misma en una entrevista.

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