La confesión de Carlos Herrera después de ver al Rey Juan Carlos que cambia el debate sobre su vuelta
Carlos Herrera ha zanjado el debate sobre el regreso del Juan Carlos I asegurando que es el propio emérito quien no desea volver a España
Tras visitarlo en Abu Dabi, el comunicador ha defendido que tiene derecho a residir donde quiera
Herrera también critica la presión mediática sobre su edad y estado de salud

La voz de Carlos Herrera ha irrumpido con fuerza en el debate sobre el futuro del Juan Carlos I, y lo ha hecho con una claridad poco habitual en una discusión cargada de matices políticos. El comunicador, amigo personal del emérito y recién llegado de una visita a Abu Dabi, donde compartió tiempo con él, ha querido «acabar con el ruido» en torno a su posible vuelta a España. Su mensaje es directo: ni existe una operación retorno inminente ni puede forzarse a nadie a vivir donde no quiere. Según Herrera, es el propio Juan Carlos quien ha decidido seguir residiendo fuera, ejerciendo un derecho individual que corresponde a cualquier ciudadano.
Las palabras del locutor llegan después de que Alberto Núñez Feijóo reabriera el melón político al sugerir que sería positivo normalizar la situación del emérito tras la desclasificación de documentos del 23F. Para Herrera, ese episodio histórico, en el que Juan Carlos desempeñó un papel decisivo, no puede utilizarse ahora como arma arrojadiza ni como excusa para forzar un regreso. Defiende que la Transición y la consolidación democrática forman parte del legado histórico del Rey, más allá de errores personales que, recuerda, ya fueron asumidos y que motivaron su salida de España en 2020.

Carlos Herrera en una charla. (Foto: Gtres)
En su análisis en Herrera en COPE, el periodista ha sido especialmente contundente con el Gobierno de Pedro Sánchez. A su juicio, aunque públicamente se insista en que la decisión depende exclusivamente del emérito y de la Casa Real, en la práctica el Ejecutivo no facilitaría que pudiera instalarse con normalidad en su residencia habitual, el Palacio de La Zarzuela. «Debería poder vivir en su casa si quiere», sostiene, subrayando que puede entrar y salir de España cuando le plazca y fijar su residencia fiscal o física donde considere oportuno.
Sin embargo, Herrera también ha sido claro en un punto que cambia el enfoque del debate: hoy por hoy, Juan Carlos I no quiere regresar de manera permanente. Se encuentra cómodo en Abu Dabi y ha organizado allí su vida con serenidad. Sus visitas a España, principalmente para participar en regatas en Sangenjo, su gran pasión, son eso, visitas. De hecho, está previsto que vuelva próximamente a Galicia para competir, lo que demuestra que no existe impedimento para sus desplazamientos puntuales.




Juan Carlos I en Sangenjo. (Foto: Gtres)
Otro aspecto que el comunicador ha querido desmontar es el constante cuestionamiento sobre su estado de salud. A sus 88 años, el emérito arrastra problemas de movilidad y necesita apoyo en trayectos largos, pero, según Herrera, mantiene una rutina activa y se encuentra bien. Ha mostrado su malestar por lo que considera un «morbo innecesario» en torno a su edad y su posible fallecimiento: «Ya sabe que se va a morir, no hace falta recordárselo todos los días», ha dicho, reclamando respeto hacia su intimidad.
En el trasfondo late también la figura de Felipe VI. Herrera denuncia que se intente trasladar la presión al actual monarca, sugiriendo que la situación podría generar fricciones familiares. A su entender, convertir la decisión personal de Juan Carlos en un pulso institucional solo alimenta la confrontación política. Para Herrera, la realidad es más sencilla y menos épica: Juan Carlos I vive donde quiere vivir. Puede regresar cuando le apetezca y quedarse si las circunstancias lo permiten. Pero, mientras tanto, la decisión es suya. Y ningún debate parlamentario ni ninguna presión mediática cambiarán ese hecho esencial.