Ceremonia con honores y almuerzo de gala: así han recibido los Reyes a los duques de Luxemburgo
Felipe VI y Letizia recibieron en el Palacio Real a los nuevos grandes duques de Luxemburgo
La ceremonia incluyó honores militares, interpretación de himnos y una salva de 21 cañonazos
Después del recibimiento, ambas delegaciones mantuvieron un encuentro institucional y posaron para la foto oficial
Los Reyes Felipe VI y Letizia han abierto las puertas del Palacio Real de Madrid este jueves, 5 de marzo, para recibir con honores a los nuevos grandes duques de Luxemburgo, Guillermo de Luxemburgo y Stéphanie de Luxemburgo, en su primer viaje oficial a España desde que accedieron al trono en 2025. La visita, de carácter oficial y enmarcada dentro de una gira de presentación internacional, busca reforzar las relaciones diplomáticas y la cooperación entre ambos países, que mantienen una histórica relación institucional y personal entre sus casas reales.
La jornada comenzó con un ritmo intenso para los monarcas españoles. Horas antes del encuentro con los grandes duques, Felipe VI y Letizia habían inaugurado una nueva edición de ARCOmadrid, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo que se celebra en IFEMA Madrid. Tras presidir este importante evento cultural, los Reyes se trasladaron al centro de la capital para protagonizar la ceremonia oficial de bienvenida en el Palacio Real, escenario habitual de las recepciones diplomáticas más solemnes del país.
La recepción tuvo lugar en la Plaza de la Armería, donde los grandes duques fueron recibidos con todos los honores militares. La ceremonia contó con la presencia de la Agrupación de Honores de la Guardia Real, compuesta por diversas unidades, entre ellas la Escuadra de Gastadores, la Unidad de Música y el Escuadrón de Escolta Real. Durante el acto se interpretaron los himnos nacionales de ambos países y se realizó la tradicional salva de 21 cañonazos, un gesto protocolario reservado para las visitas oficiales de alto nivel.
Tras el saludo inicial, marcado por la cordialidad y la cercanía entre las dos parejas, el Rey Felipe VI y el gran duque Guillermo pasaron revista a las tropas formadas en el patio del palacio. Mientras tanto, la Reina Letizia y la gran duquesa Stéphanie protagonizaban uno de los momentos más comentados del encuentro, charlando de forma distendida mientras se dirigían hacia el interior del edificio histórico.
Uno de los detalles que más llamó la atención durante la ceremonia fue la coincidencia estilística entre ambas consortes. La Reina Letizia optó por un elegante vestido de tweed verde que ya había lucido previamente durante la inauguración de ARCO y que había estrenado meses antes en la celebración del Día de la Hispanidad. El diseño, confeccionado por el equipo de modistas de la Casa Real, destacaba por su escote cuadrado, mangas francesas y falda midi. Por su parte, la gran duquesa Stéphanie eligió un sofisticado conjunto en tono verde oliva compuesto por pantalón palazzo y una blusa vaporosa con mangas tipo capa, creando una curiosa armonía cromática entre ambas.
Tras la ceremonia exterior, la comitiva se dirigió al interior del Palacio Real atravesando el Zaguán de Embajadores, donde un pasillo de honor formado por lanceros del Escuadrón de Escolta Real acompañó a los mandatarios. Posteriormente, ascendieron por la majestuosa Escalera de Embajadores acompañados por música tradicional de tamboril y pífano, en uno de los momentos más solemnes del protocolo. Una vez en el interior, en la Cámara Oficial, tuvo lugar la presentación de las delegaciones de ambos países. Por parte española participaron diversas autoridades institucionales, entre ellas el ministro de Asuntos Exteriores, así como representantes diplomáticos y miembros de la Casa de Su Majestad el Rey. La delegación luxemburguesa estuvo encabezada por altos cargos del Gobierno del Gran Ducado, incluidos responsables de Exteriores, Economía y Finanzas. La jornada continuó con una fotografía oficial en el Salón de Teniers antes de dirigirse a la Saleta de Gasparini, donde los anfitriones saludaron a cerca de un centenar de invitados que posteriormente participaron en el almuerzo oficial ofrecido en el comedor de gala del Palacio Real.
Durante el almuerzo, tanto Felipe VI como el gran duque Guillermo pronunciaron sendos discursos en los que destacaron la importancia de fortalecer la amistad y la cooperación entre España y Luxemburgo. El monarca español habló íntegramente en español, mientras que Guillermo quiso hacer un guiño cultural citando al poeta Antonio Machado con su célebre frase: «Caminante, no hay camino, se hace camino al andar». El gran duque concluyó su intervención con un brindis en honor a los Reyes y al futuro de la relación entre ambos países.
Esta visita también tiene un importante componente simbólico. Guillermo accedió al trono en octubre de 2025 tras la abdicación de su padre, Enrique de Luxemburgo, quien había reinado durante 25 años junto a la gran duquesa María Teresa. El viaje a España forma parte de la gira internacional con la que los nuevos soberanos se presentan ante otras casas reales y jefes de Estado europeos. El encuentro, además, recuerda al viaje que los propios Reyes de España realizaron a Luxemburgo en 2014 poco después de la proclamación de Felipe VI. En aquella ocasión fueron recibidos por los entonces grandes duques Enrique y María Teresa, en una visita que también tuvo como objetivo afianzar los lazos entre ambas naciones.